Un reciente estudio de la Universidad de Bielefeld (Alemania) reveló que el consumo de café a primera hora de la mañana tiene un efecto particularmente positivo en el estado de ánimo, más intenso que en cualquier otro momento del día.
La investigación
Los investigadores analizaron a 236 adultos de entre 18 y 29 años, quienes registraron su consumo de cafeína y su estado emocional varias veces al día durante un período de dos a cuatro semanas. En total, se recopilaron más de 23.000 datos que permitieron identificar patrones claros en la relación entre cafeína y emociones.
Los participantes informaron si habían ingerido bebidas con cafeína en los 90 minutos previos y completaron encuestas sobre sentimientos positivos (felicidad, entusiasmo, satisfacción) y negativos (tristeza, preocupación, malestar), además de detallar niveles de cansancio, contexto social y si era un día laboral o no.
Resultados principales
El estudio demostró que el café consumido en la mañana genera una mejora significativa del ánimo, con un efecto máximo a los 150 minutos de despertarse. Posteriormente, este beneficio disminuye, aunque tiende a reaparecer levemente hacia la noche.
Los investigadores señalaron que el impacto positivo es mayor cuando la persona está cansada y más moderado en situaciones sociales, como al compartir la bebida con otras personas.
“El consumo de cafeína bloquea los receptores de adenosina y estimula la dopamina en áreas clave del cerebro, lo que mejora el estado de alerta y el humor”, explicó Anu Realo, investigadora de la Universidad de Warwick, que colaboró en el análisis.
Un ritual con efecto real
Los científicos concluyeron que el café matutino no solo actúa como estimulante, sino que también cumple un rol psicológico clave para iniciar la jornada con energía y buen ánimo.
“Este estudio confirma que la cafeína se asocia con un aumento del afecto positivo en la vida cotidiana, con efectos especialmente pronunciados poco después de despertarse”, remarcaron los autores.








