La misión técnica del Fondo Monetario Internacional (FMI) finalizó su visita a la Argentina en el marco de la segunda revisión del acuerdo por USD 20.000 millones firmado en abril de 2025, tras mantener una serie de reuniones con el equipo económico encabezado por el ministro Luis Caputo.
Desde el organismo que dirige Kristalina Georgieva calificaron los encuentros como positivos y señalaron que se registraron “muy buenos avances” en las conversaciones, que continuarán en los próximos días.
La delegación estuvo encabezada por Luis Cubeddu y Bikas Joshi, quienes arribaron al país el 5 de febrero para analizar el cumplimiento del programa y llevar adelante la consulta del Artículo IV. Durante su estadía, mantuvieron reuniones con funcionarios del Ministerio de Economía y del Banco Central de la República Argentina (BCRA), entre otros actores.
El foco de las discusiones estuvo puesto en el cumplimiento de la meta fiscal prevista para 2026 y, especialmente, en el objetivo de acumulación de reservas internacionales netas por parte del Banco Central.
Desde el Palacio de Hacienda también evaluaron favorablemente el encuentro clave realizado el martes pasado, que se extendió durante gran parte de la jornada. La delegación del FMI se retiró sin realizar declaraciones públicas.
Reservas y posible desembolso
La visita se dio en un contexto en el que el Gobierno busca la aprobación de un nuevo waiver y la renegociación de la meta de reservas, condiciones necesarias para habilitar un desembolso de USD 1.000 millones. En el mercado, ese giro se considera probable, aunque todavía no fue confirmado oficialmente.
En el acuerdo original, el BCRA se había comprometido a cerrar el cuarto trimestre de 2025 con reservas netas positivas por USD 2.400 millones. Sin embargo, tras la primera revisión, esa meta fue modificada a un saldo negativo de USD 2.600 millones. El objetivo no pudo cumplirse, en parte debido a la política cambiaria y a las ventas de divisas realizadas en un contexto de alta volatilidad previo a las elecciones legislativas.
No obstante, desde el inicio de la denominada fase 4 del programa monetario, a comienzos de enero, el Banco Central acumuló más de USD 2.000 millones en compras, tras encadenar 29 ruedas consecutivas con saldo comprador. La entidad que conduce Santiago Bausili proyecta adquirir entre USD 10.000 y USD 17.000 millones a lo largo del año.
Pago de vencimientos
En paralelo, el Gobierno afrontó en febrero un vencimiento superior a USD 800 millones con el FMI, luego de haber cancelado pagos por USD 4.200 millones a otros acreedores a comienzos del año.
Caputo explicó que el pago se realizó mediante la compra de Derechos Especiales de Giro (DEGs) a Estados Unidos, una operatoria habitual dentro del sistema del Fondo. Los DEGs son un activo internacional creado por el FMI que funciona como unidad de cuenta y reserva de valor entre los países miembros, cuyo valor se determina a partir de una canasta de monedas internacionales.
Con la revisión técnica concluida, el resultado final dependerá ahora de la evaluación del Directorio del organismo, que deberá definir si aprueba el desembolso y las eventuales modificaciones al programa vigente.






