Tras obtener media sanción en el Senado, el Gobierno nacional concentra ahora sus esfuerzos en la Cámara de Diputados de la Nación Argentina con el objetivo de lograr la aprobación definitiva de la reforma laboral. El oficialismo pretende que el proyecto sea tratado en el recinto hacia finales de la próxima semana, aprovechando la prórroga del período de sesiones extraordinarias hasta el 28 de febrero.
El expediente fue remitido a Diputados por la vicepresidenta Victoria Villarruel luego de una demora atribuida a cuestiones técnicas derivadas de las numerosas modificaciones incorporadas durante el debate en el Senado. Desde su entorno aclararon que se trató de un procedimiento administrativo habitual, necesario para garantizar que el texto enviado refleje con precisión lo aprobado por los senadores.
En este contexto, el oficialismo busca avanzar con rapidez en el tratamiento en comisiones, con la intención de convertir la iniciativa en ley antes del inicio de las sesiones ordinarias, previstas para el 1 de marzo. La estrategia apunta a evitar cambios en el articulado, ya que cualquier modificación obligaría a que el proyecto regrese al Senado, prolongando su sanción definitiva.
Desde el espacio gobernante, la ministra de Seguridad y referente de La Libertad Avanza, Patricia Bullrich, fue contundente al señalar que el Gobierno no está dispuesto a aceptar modificaciones. “La ley ya está, es esta”, afirmó, en referencia al texto aprobado en la Cámara alta. La postura oficial busca garantizar una aprobación rápida y sin nuevos debates que puedan alterar el contenido original.
En paralelo, el Gobierno mantiene reuniones con legisladores considerados dialoguistas para asegurar los votos necesarios. El presidente de la Cámara baja, Martín Menem, participó de encuentros junto a funcionarios nacionales y representantes de distintos bloques, en el marco de las negociaciones para reunir apoyos y garantizar el avance del proyecto.
El oficialismo considera que la iniciativa podría avanzar en comisiones clave como Legislación del Trabajo y Presupuesto y Hacienda, donde confía en contar con una composición favorable. La intención es emitir dictamen en los próximos días y llevar el debate al recinto con la reforma laboral como único tema del temario.
Sin embargo, desde sectores de la oposición anticiparon que el tratamiento en Diputados podría ser más complejo que en el Senado. La diputada Paula Penacca, cercana al peronismo, advirtió que el resultado no está garantizado y aseguró que trabajarán para rechazar la iniciativa o modificar artículos sensibles, al considerar que el proyecto no representa una mejora para los trabajadores.
De este modo, el oficialismo enfrenta una etapa clave en el Congreso, donde buscará consolidar los apoyos necesarios para lograr la sanción definitiva de la reforma laboral, mientras la oposición se prepara para dar la discusión en el recinto y condicionar el alcance de la iniciativa.






