El Poder Ejecutivo de Tucumán abrió ayer viernes la primera ronda de negociaciones paritarias del año con los sindicatos del sector público, en lo que constituye el octavo proceso de recomposición salarial de la actual gestión provincial. La jornada reunió a los principales gremios estatales, que plantearon reclamos centrados en incrementos salariales, sumas compensatorias y mejoras en condiciones laborales.
Participaron del encuentro representantes del Frente Gremial Docente integrado por ATEP, APEMyS, AMET y UDT junto a la Unión del Personal Civil de la Nación (UPCN), la Asociación Trabajadores del Estado (ATE), el Frente de Gremios Estatales y Municipales y la Unión de Gremios Estatales (UGE). Cada organización expuso su diagnóstico sobre la situación salarial y presentó propuestas para la actualización de haberes.
Reclamos salariales y cláusula gatillo
Entre los pedidos coincidentes se destacó la exigencia de aumentos no inferiores al 10%, la implementación de sumas fijas para compensar el incremento del Subsidio de Salud y el rechazo a que los incrementos se liquiden en múltiples cuotas.
Desde el Ejecutivo, las reuniones fueron encabezadas por el ministro de Gobierno y Justicia, Regino Amado, y el ministro de Economía y Producción, Daniel Abad, junto a funcionarios del área educativa y política. El Gobierno provincial planteó que esta primera instancia tuvo como objetivo escuchar a todos los sectores y evaluar la viabilidad de una recomposición salarial acorde a la situación financiera, mientras que la decisión final quedará en manos del gobernador Osvaldo Jaldo.
El secretario general de ATEP, Hugo Brito, señaló que el eje central del reclamo docente es la pérdida del poder adquisitivo. Indicó que el último acuerdo salarial rigió hasta octubre y que la inflación acumulada de noviembre, diciembre y enero estimada en torno al 8% debe ser tomada como base para la nueva negociación. Según explicó, si se suma la inflación de febrero, el planteo podría ubicarse cerca del 12%.
Desde la UGE, su titular Andrés Jaime reclamó el cumplimiento de la cláusula gatillo correspondiente a los últimos meses y advirtió sobre el fuerte incremento en el costo del Subsidio de Salud. Además, solicitó la actualización de asignaciones familiares y ayuda escolar, y propuso que el aumento salarial ronde entre el 11% y el 12%, a abonarse en no más de dos tramos.
Por su parte, representantes de UPCN y ATE calificaron la reunión como una instancia inicial positiva, en la que pudieron presentar sus petitorios y fijar prioridades de cara a las próximas negociaciones.
Paro docente nacional
En paralelo, el Congreso de la Confederación de Trabajadores de la Educación de la República Argentina (Ctera) convocó a un paro nacional docente para el 2 de marzo, en el marco del no inicio del ciclo lectivo. Brito confirmó que ATEP adherirá a la medida, independientemente del resultado de la negociación provincial, por lo que los afiliados no concurrirán a sus lugares de trabajo en la fecha prevista para el comienzo de clases.
Las partes volverán a reunirse la próxima semana, cuando el Gobierno presentará una propuesta formal para continuar la discusión salarial.






