Durante enero se registró una importante salida neta de divisas en la Argentina, producto de una mayor demanda de dólares por parte de personas y empresas. Según datos del Banco Central de la República Argentina, las compras totales de moneda extranjera alcanzaron los US$ 3.709 millones, mientras que los ingresos fueron de apenas US$ 980 millones, lo que generó un déficit de US$ 2.730 millones.
El informe señala que la mayor parte de la demanda provino de individuos. En total, 1,6 millones de personas adquirieron dólares billete por US$ 2.613 millones, mientras que 730.000 personas vendieron divisas por US$ 410 millones. En comparación con diciembre de 2025, se observó un incremento en la compra de moneda extranjera, ya que en ese mes las adquisiciones habían sido de US$ 2.186 millones.
Esta aceleración en la salida de divisas se vincula con el proceso de flexibilización cambiaria implementado el año pasado, que permitió un mayor acceso al mercado oficial. Parte de esta demanda fue sostenida por el superávit comercial y el financiamiento externo obtenido tanto por el sector público como privado.
El turismo también tuvo un impacto significativo en el balance cambiario. Durante enero, los gastos vinculados a viajes, consumos con tarjeta y pasajes al exterior generaron una salida neta de US$ 1.325 millones. A esto se sumaron pagos de intereses de deuda pública y privada por US$ 2.256 millones, lo que contribuyó a la presión sobre las reservas.
Si bien el comercio exterior mostró un resultado positivo, con un superávit de US$ 2.014 millones —producto de exportaciones por US$ 6.814 millones e importaciones por US$ 4.800 millones—, esto no fue suficiente para compensar el resto de los egresos.
Como resultado, la cuenta corriente del balance cambiario registró un déficit de US$ 919 millones en enero, explicado principalmente por los pagos netos de intereses por US$ 1.997 millones y la salida de utilidades y dividendos hacia el exterior.
Este escenario refleja el desafío que enfrenta la política económica del gobierno de Javier Milei para sostener el equilibrio cambiario en un contexto de apertura gradual del mercado de divisas y creciente demanda de dólares.






