Los principales mercados de Europa y Asia registraron este martes nuevas pérdidas, en un escenario de creciente tensión internacional tras el ataque de Estados Unidos e Israel a Irán y la consecuente escalada del conflicto en Medio Oriente.
En el plano europeo, las bolsas volvieron a operar con fuertes retrocesos: París cayó 2,15%, Fráncfort 2,78%, Milán 3,21%, Londres 2,02% y Madrid 3,56%. En este contexto, el índice Euro Stoxx 50 se desplomó cerca de un 4%, mientras que el Ibex 35 llegó a ceder un 5%, marcando su mayor baja en casi un año tras perder más de 1.000 puntos en apenas dos jornadas.
En Asia también predominaron los números en rojo. La bolsa de Tokio retrocedió 3,06%, Hong Kong cayó 1,23% y en Seúl el derrumbe alcanzó el 7,24%, en su primera sesión tras el feriado del lunes.
En paralelo, los mercados energéticos continúan bajo fuerte presión. El petróleo se dispara hasta un 6% luego de que Irán confirmara el bloqueo de la navegación en el estratégico estrecho de Ormuz, por donde transita cerca del 20% del suministro mundial de crudo.
El barril de Brent crude, referencia en Europa, trepó hasta la zona de los 82 dólares, mientras que el West Texas Intermediate (WTI) avanzó 5,32% y se ubicó en torno a los 75 dólares.
En el mercado del gas, la escalada es aún más marcada. Tras haber subido 40% el lunes, este martes los precios avanzan otro 30% en Europa, impulsados por el cierre de una planta de gas natural licuado en Qatar, que representa una porción significativa de la oferta global transportada por vía marítima.
Como resultado, los contratos TTF negociados en Países Bajos referencia para el continente superan los 57 euros por megavatio hora (MWh), prácticamente el doble del valor registrado hace un mes.
El escenario refleja la creciente preocupación de los inversores ante una posible prolongación del conflicto y su impacto directo sobre el suministro energético y la estabilidad financiera internacional.









