El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, aseguró que la actual ofensiva militar contra el régimen iraní representa apenas la fase inicial de una escalada mayor. “Ni siquiera hemos empezado a golpearles fuerte. Lo grande viene pronto”, afirmó en declaraciones televisivas, al advertir que la denominada “gran oleada” aún no se ha producido.
Según el mandatario, Washington cuenta con la capacidad operativa para extender e intensificar las incursiones más allá de las cinco semanas previstas originalmente. Sus declaraciones se dieron antes del ataque con drones contra la embajada estadounidense en Riad, que provocó daños materiales y un incendio de carácter limitado, de acuerdo con información oficial saudí.
En nuevas declaraciones públicas, Trump adelantó que la respuesta de Estados Unidos al ataque contra su representación diplomática y al asesinato de soldados norteamericanos será contundente y se conocerá en breve.
Los cuatro ejes de la ofensiva
La Casa Blanca detalló por primera vez los pilares estratégicos de la denominada operación militar. Los objetivos centrales son:
Destruir la capacidad de lanzamiento de misiles balísticos de Irán.
Neutralizar la marina iraní según Trump, ya fueron hundidas diez embarcaciones.
Impedir de manera definitiva que Teherán obtenga armamento nuclear.
Cortar el financiamiento y el respaldo militar a organizaciones como Hezbollah y Hamas.
Impacto político en Teherán
El mandatario sostuvo que los ataques selectivos generaron un fuerte desorden en la estructura de poder iraní tras la muerte del líder supremo Ali Khamenei. De acuerdo con Trump, la eliminación de 49 altos mandos dejó a la conducción iraní en un estado de “caos total”.
Aunque afirmó que no existe una política formal de cambio de régimen, sugirió que los acontecimientos en el terreno ya produjeron una alteración profunda en la estructura de mando del país persa.
Aliados regionales y posible despliegue terrestre
Desde el Ejecutivo destacaron la participación activa de aliados regionales que, tras ser blanco de agresiones iraníes, habrían adoptado un rol más directo en el conflicto. Entre ellos mencionaron a Bahrain, Jordan, Kuwait, Qatar y United Arab Emirates.
Por su parte, el secretario de Defensa, Pete Hegseth, no descartó el envío de tropas terrestres si la situación lo requiere. “No es una guerra interminable. No habrá construcción nacional ni reglas de enfrentamiento restrictivas. Peleamos para ganar”, señaló.
Costos humanos y operativos
El jefe del Estado Mayor Conjunto, el general Dan Caine, reconoció que la operación implica un esfuerzo significativo y confirmó la muerte de cuatro militares estadounidenses en un ataque en Kuwait, además de la pérdida de tres aeronaves, atribuidas oficialmente a fuego amigo.
A pesar de las críticas internas y la incertidumbre sobre la duración del conflicto, Trump se mostró firme en su postura: aseguró que no le preocupan las encuestas y que está convencido de que su accionar en Irán es el correcto.









