El presidente Javier Milei aseguró en Budapest que la Argentina atraviesa una “fiebre del oro” vinculada a sus recursos naturales y sostuvo que el país está en condiciones de convertirse en un proveedor estratégico de energía para Europa.
Durante su exposición en la Conferencia de Acción Política Conservadora, el mandatario destacó el potencial exportador nacional y proyectó que las ventas externas podrían superar los 30.000 millones de dólares anuales hacia el final de la década. En ese marco, se ofreció como un socio confiable para garantizar la seguridad energética del continente europeo.
En el inicio de su discurso, Milei elogió a Hungría y remarcó afinidades ideológicas con su dirigencia. Además, repasó los principales ejes de su programa económico, destacando el ajuste aplicado en los primeros meses de gestión y asegurando que la pobreza mostró una fuerte reducción. También reafirmó su objetivo de eliminar la inflación antes de finalizar su mandato.
En sintonía con otros referentes del espacio conservador, como Santiago Abascal, el Presidente cuestionó el avance de ideas colectivistas y planteó la necesidad de reforzar alianzas entre países que promuevan la libertad de mercado y el respeto por la propiedad privada.
Uno de los puntos centrales de su intervención fue el rol de los recursos energéticos argentinos, especialmente el desarrollo de Vaca Muerta y la producción de gas natural licuado. “Europa buscó durante años la independencia energética; nosotros le ofrecemos algo mejor: un socio confiable con reservas enormes y un Gobierno que honra sus contratos”, afirmó.
La agenda del mandatario en Hungría incluyó también un encuentro con el primer ministro Viktor Orbán y una distinción académica en la Universidad Ludovika. Tras completar sus actividades, Milei emprendió el regreso a la Argentina, donde arribó este domingo por la mañana.








