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Son primos, tuvieron una idea única y este año proyectan facturar U$S 25 millones

Contexto Tucumán

En 2008, Pablo y Juan Manuel Martelli desarrollaron un sistema de purificación para dar respuesta a un problema de arsénico en las napas de Carhué. Hoy, Hidrolit forma parte de un grupo industrial valuado en más de US$100 millones.

Son primos, tuvieron una idea única y este año proyectan facturar U$S 25 millones

Domingo 22 de Marzo de 2026, 07:47 |

Con una inversión inicial de solo US$250, en 2008 Pablo y Juan Manuel Martelli desarrollaron Hidrolit, un sistema de purificación de agua que este año proyecta facturar entre US$15 y US$25 millones.

Desde entonces, los primos, nacidos en Carhué, provincia de Buenos Aires, combinaron conocimiento técnico y visión comercial para resolver un problema estructural del agua en la Argentina y escalarlo a nivel regional.

En apenas 18 años, el emprendimiento evolucionó hasta convertirse en un grupo con presencia industrial, casi 50 empleados y una valuación que supera los US$100 millones.

Primos y emprendedores

Pablo Martelli tiene 42 años y su primo Juan Manuel, 35. Se criaron en Carhué, un pueblo de unos 10.000 habitantes en el distrito de Adolfo Alsina, en la provincia de Buenos Aires. Esa cercanía inicial, que luego se transformó en sociedad, terminó siendo uno de los pilares de un negocio que creció de forma sostenida durante casi dos décadas.

El punto de partida no fue un plan de negocios estructurado, sino una sucesión de intentos. Antes de Hidrolit, probaron con sitios web y tiendas online en momentos en que el comercio electrónico todavía no tenía adopción masiva. “Estábamos muy adelantados para la época”, dijo Pablo, que además se formó como abogado y llegó a dar clases, aunque nunca terminó de identificarse con esa profesión.

La idea que cambió el rumbo surgió de una experiencia personal. Pablo compró dos purificadores de agua costosos que prometían eliminar arsénico, pero no cumplían con esa función. “Quedé mal con mi papá y mi tío por hacerles comprar algo que no funcionaba”, contó. Su padre, médico, veía casos de enfermedades vinculadas al consumo de agua contaminada, lo que terminó de darle verdadera dimensión al problema.

La búsqueda de una solución ante la presencia de arsénico en el agua

En la Argentina, la presencia de arsénico en el agua responde a un fenómeno geológico. En muchas regiones, los niveles superan ampliamente lo permitido por el Código Alimentario. “Estamos en promedios de ocho a diez veces por encima, y hemos visto casos de hasta 250 veces más”, explicó Pablo.

Con ese diagnóstico, decidieron desarrollar una solución propia. “Dijimos: ‘Vamos a hacer un filtro que saque el arsénico’”, recordó. Contra el escepticismo inicial —incluso dentro de su propia familia— encontraron una tecnología utilizada en la industria pesada por una empresa alemana y la adaptaron al uso doméstico.

El primer prototipo se armó en un departamento en Buenos Aires con insumos locales y una inversión cercana a los US$250. Las pruebas de laboratorio confirmaron que eliminaba el 99,99% del arsénico, además de otros metales pesados como plomo y mercurio.

Ese desarrollo se convirtió en la base de Hidrolit, la línea de consumo masivo de una estructura más amplia que hoy opera bajo el paraguas de General Water Company Argentina.

Crecer reinvirtiendo y sin financiamiento externo

Durante los primeros años, el crecimiento fue gradual. No hubo rondas de inversión ni financiamiento externo: todo se construyó a partir de la reinversión constante. “Recuperábamos la plata y la reinvertíamos toda”, explicó Pablo.

Esa dinámica fue posible porque no dependían del negocio para vivir. Pablo tenía otros ingresos y Juan Manuel, más joven, no tenía aún necesidades económicas fuertes. Esa decisión, poco habitual en etapas tempranas, les permitió acelerar el desarrollo sin comprometer la caja.

El despegue llegó varios años después. “Nos llevó ocho o nueve años transformarnos en una empresa próspera; la consolidación fuerte se dio a partir de 2018”, señaló.

Hoy, la compañía combina tres unidades de negocio: una industrial orientada a minería y petróleo, una semiindustrial para alimentos y procesos productivos, y la línea doméstica Hidrolit, que concentra el mayor volumen.

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