El Ejecutivo nacional cerró el mes con una noticia favorable tras la decisión de la Justicia de Estados Unidos de dejar sin efecto la condena por el caso YPF, que implicaba un pago millonario para el país. Sin embargo, puertas adentro el oficialismo enfrenta una serie de desafíos que mantienen en alerta a la Casa Rosada, con la situación del jefe de Gabinete, Manuel Adorni, como uno de los principales focos.
La figura del funcionario quedó en el centro de la escena luego de su participación en la “Argentina Week” en Estados Unidos y las posteriores explicaciones sobre sus viajes, que no lograron disipar las dudas. En ese contexto, distintos sectores del oficialismo trabajan para respaldarlo públicamente y reubicarlo en el centro de la agenda de gestión.
La estrategia incluye reforzar su exposición mediática, con conferencias de prensa vinculadas a anuncios oficiales, y evitar que el debate se concentre exclusivamente en su situación personal. Desde el Gobierno consideran clave que el funcionario deje atrás el rol defensivo y recupere protagonismo en temas de gestión.
En paralelo, el impacto en redes sociales dejó señales de alerta: un informe privado detectó un fuerte incremento en la conversación digital tras su última conferencia, con predominio de opiniones negativas y cuestionamientos a su desempeño. A pesar de esto, en el entorno oficial aseguran que el tema tenderá a diluirse con el paso de los días.
Más allá de la interna, el Gobierno también monitorea variables externas que podrían complicar el escenario económico, como la evolución del precio internacional del petróleo, con posibles efectos en los combustibles. El equipo económico busca evitar que estos factores se trasladen a la inflación, uno de los ejes centrales de la gestión.
Al mismo tiempo, crece la preocupación por el frente social. Distintas organizaciones piqueteras retomaron el diálogo y anunciaron un plan de protestas que comenzará en los próximos días, con asambleas, cortes y ollas populares en distintos puntos del país, lo que podría tensionar la calle en un contexto ya complejo para el oficialismo.








