El concejal Carlos Ale presentó un proyecto para incorporar personal especializado en prevención y detección temprana de situaciones de riesgo en establecimientos educativos municipales.
En un contexto donde los episodios de violencia escolar y conflictividad juvenil generan creciente preocupación en Tucumán, el concejal Carlos Ale presentó un proyecto de ordenanza que propone la creación de la figura del Agente de Prevención Escolar en los establecimientos educativos municipales.
La iniciativa surge a partir de una realidad que ya no puede ser ignorada. En la provincia se registraron en los últimos meses hechos graves dentro del ámbito educativo, como lo ocurrido en un establecimiento educativo en la capital en donde un menor fue descubierto con un arma cargada, lo que puso en evidencia las limitaciones del sistema para prevenir este tipo de situaciones. 
A esto se suma un escenario más amplio: según distintos informes, más del 60% de los estudiantes ha sufrido algún tipo de agresión en el ámbito escolar y cerca del 70% conoce casos de bullying, lo que refleja un problema estructural que impacta directamente en la convivencia y en la salud mental de niños y adolescentes. 
Frente a este diagnóstico, el proyecto propone incorporar una figura específica dentro de las escuelas, destinada a fortalecer las tareas de prevención, observación y detección temprana de situaciones de riesgo, especialmente en momentos críticos como el ingreso, egreso y recreos.
“El sistema educativo hoy le exige al docente funciones que exceden lo pedagógico. Este proyecto no viene a reemplazar a nadie, sino a sumar herramientas concretas para cuidar a nuestros chicos”, sostuvo Ale.
Según el texto de la iniciativa, el Agente de Prevención Escolar actuará como personal auxiliar de apoyo institucional, con funciones orientadas a la observación preventiva, el acompañamiento de los alumnos y la comunicación inmediata de situaciones de conflicto o riesgo a las autoridades correspondientes, sin intervenir en cuestiones disciplinarias ni pedagógicas. 
El objetivo central es avanzar hacia entornos educativos más seguros, promoviendo la convivencia escolar y garantizando condiciones adecuadas para el desarrollo integral de los estudiantes.
“La discusión no puede seguir siendo si el problema existe o no. El problema ya está dentro de las escuelas. Ahora la responsabilidad es actuar”, concluyó el concejal.
La iniciativa abre un nuevo debate sobre el rol del Estado frente a la crisis de convivencia en las escuelas y plantea una pregunta de fondo: si los hechos ya están ocurriendo, ¿Qué medidas concretas se están tomando para evitarlos?








