El jefe de Gabinete, Manuel Adorni, atraviesa uno de los momentos más complejos de su gestión, tras más de un mes de exposición pública, cuestionamientos políticos y avances judiciales que mantienen su nombre en el centro de la escena.
El episodio que desató la controversia fue la difusión de imágenes de su esposa, Bettina Angeletti, durante una gira oficial en Estados Unidos, lo que generó interrogantes sobre su participación en la comitiva presidencial sin ocupar un cargo formal.
A partir de allí, la situación escaló con declaraciones del propio funcionario que alimentaron el debate público, especialmente cuando atribuyó la decisión al presidente Javier Milei y justificó el acompañamiento en términos personales, lo que derivó en nuevas críticas.
Con el correr de los días, surgieron cuestionamientos sobre los costos del viaje y la forma en que se financiaron los traslados, tanto en la ida como en el regreso. Desde el entorno de Adorni sostienen que los gastos personales fueron afrontados de manera privada, aunque las versiones contrapuestas mantienen abierto el foco de polémica.
El escenario se complejizó aún más con la aparición de información sobre viajes privados junto a su entorno cercano, lo que derivó en la apertura de distintas causas judiciales que investigan posibles irregularidades vinculadas al uso de fondos y evolución patrimonial.
En ese marco, el juez federal Ariel Lijo, a pedido del fiscal Gerardo Pollicita, ordenó levantar el secreto fiscal y bancario del funcionario y su esposa, medida que permitirá analizar en detalle sus movimientos financieros desde 2022.
Entre los puntos bajo análisis también figura la adquisición de propiedades y su correspondencia con los ingresos declarados antes de su paso por la función pública.
Pese al contexto adverso, dentro del Gobierno sostienen el respaldo político a Adorni. Tanto el Presidente como Karina Milei continúan apoyando su continuidad en el cargo y lo mantienen como una de las principales voces de la administración.
Así, el funcionario se mueve en un delicado equilibrio entre el apoyo interno y la presión judicial, en un escenario que sigue abierto y con impacto directo en la agenda política nacional.






