El gobernador de Tucumán, Osvaldo Jaldo, volvió a poner en agenda la necesidad de una estrategia regional para combatir el narcotráfico y pidió mayor articulación entre las provincias del norte argentino y el Gobierno nacional.
“Tenemos que unirnos todas las provincias del NOA para cubrir las falencias y colaborar con la Nación. No vamos a claudicar en la lucha contra el narcotráfico”, sostuvo el mandatario, al tiempo que remarcó que el problema excede a una sola jurisdicción y requiere respuestas coordinadas.
Desde el inicio de su gestión, Jaldo destacó el fortalecimiento del Operativo Lapacho, un esquema de control en los límites provinciales que permitió incrementar los procedimientos y secuestros de droga. Según indicó, Tucumán alcanzó cifras récord en decomisos de cocaína y marihuana durante el último año, aunque advirtió que los resultados aún son insuficientes.
“Se han conseguido buenos resultados, pero falta mucho, especialmente en lo que se refiere al control aéreo”, planteó, señalando uno de los puntos más sensibles en la lucha contra el narcotráfico.
En ese sentido, recordó que la provincia impulsó un proyecto para implementar un sistema de radarización que permita detectar vuelos ilegales en la región. La iniciativa, según explicó, fue presentada ante autoridades nacionales y estaba prevista para ser discutida en un encuentro regional que finalmente fue suspendido.
Ese encuentro iba a contar con la participación de la ministra de Seguridad de la Nación, Alejandra Monteoliva, gobernadores del NOA y representantes de fuerzas de seguridad, pero hasta el momento no fue reprogramado.
Jaldo insistió en que la falta de control aéreo es una de las principales debilidades del sistema, en línea con lo planteado por el fiscal federal Ricardo Toranzos. Según informes de inteligencia mencionados por el mandatario, existen movimientos sospechosos de vuelos vinculados al narcotráfico en zonas del sur de Salta, Cafayate y áreas cercanas a Tucumán como Tafí del Valle.
“El esfuerzo que hace Tucumán no alcanzará si las otras provincias no acompañan. Este es un tema urgente”, advirtió.
Además, el gobernador cuestionó la efectividad de los sistemas actuales de vigilancia aérea. “La Nación sostiene que el radar en Campo Durán es suficiente, pero la realidad muestra otra cosa”, señaló, en referencia a la caída de una avioneta en Rosario de la Frontera que no había sido detectada.
Pese a las críticas, Jaldo aclaró que la intención no es confrontar con el Gobierno nacional, sino trabajar en conjunto. “La idea no es cuestionar, sino colaborar, porque este es un problema que afecta a todo el NOA”, concluyó.









