El presidente Javier Milei afrontará una semana determinante para su gestión, marcada por la exposición del jefe de Gabinete, Manuel Adorni, en la Cámara de Diputados, en un contexto atravesado por cuestionamientos políticos y judiciales.
El mandatario ya confirmó que seguirá el informe desde el palco junto a la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei, en lo que será una señal de respaldo directo al funcionario.
La presentación del miércoles aparece como un punto de inflexión para Adorni, quien buscará recuperar protagonismo tras semanas de bajo perfil, luego de que se abrieran investigaciones en su contra por presunto enriquecimiento ilícito y otras causas vinculadas a la difusión de la criptomoneda $Libra y posibles irregularidades en la Agencia Nacional de Discapacidad.
Para enfrentar la jornada, el jefe de Gabinete organizó dos equipos de trabajo: uno enfocado en la gestión y otro en responder las más de 2.200 preguntas enviadas por los bloques opositores, muchas de ellas relacionadas con su situación judicial.
En Casa Rosada aseguran que el objetivo será evitar confrontaciones directas y bajar el tono del debate, aunque reconocen que el clima será tenso. Incluso, desde sectores aliados como el PRO ya anticiparon críticas: el jefe de bloque Cristian Ritondo calificó la exposición como un posible “show innecesario”.
A pesar de esto, en el oficialismo se muestran confiados en que el funcionario podrá sortear el momento y retomar su rol político. “Esto se combate con Manuel siendo Manuel”, resumen cerca del Presidente, donde no descartan que, tras la presentación, se retomen las conferencias de prensa habituales.
Ese punto abre otro frente sensible: la restricción al ingreso de periodistas acreditados a la Casa Rosada, una medida que generó críticas y que podría escalar si no se revisa en los próximos días.
La agenda presidencial se completa con una serie de actividades públicas. Milei participará de una cena en la Fundación Libertad, encabezará el debate “Keynes vs Libertad” en el Palacio Libertad y cerrará el Congreso Económico Argentino.
En paralelo, el Gobierno enfrenta otro desafío interno: el jueves vence el plazo para que los ministerios presenten sus planes de ajuste, con una meta de recorte del 2% en gastos corrientes y del 20% en gastos de capital.
Con presión política, ruido judicial y definiciones económicas en juego, la semana se perfila como un test clave para el equilibrio del Gobierno y la capacidad de sostener su agenda.









