El expresidente Mauricio Macri volvió a meterse de lleno en el debate político con una definición que no pasó desapercibida: aseguró que el ciclo del populismo está llegando a su fin tanto en el país como en América Latina.
Durante su exposición en la cena anual de la Fundación Libertad, Macri sostuvo que se está produciendo un cambio profundo en la sociedad, marcado por un aprendizaje colectivo luego de años de crisis económicas y frustraciones políticas.
“El populismo se está acabando acá y en la región”, afirmó con contundencia, al tiempo que remarcó que una parte importante de la ciudadanía ya no cree en “soluciones mágicas” ni en modelos sostenidos por el gasto público sin control.
Según reconstruyó la Agencia Noticias Argentinas, el exmandatario vinculó este giro con una mayor conciencia social sobre la necesidad de orden fiscal, previsibilidad y transparencia en la gestión pública. En esa línea, planteó que este cambio no es exclusivo de la Argentina, sino que forma parte de una tendencia regional más amplia.
Para Macri, este nuevo escenario abre una oportunidad para reconfigurar el vínculo del país con el mundo, generar confianza y atraer inversiones. En su visión, el agotamiento de los modelos populistas permitiría sentar bases más sólidas para el desarrollo económico.
La definición del ex presidente se inscribe en un contexto político atravesado por fuertes debates ideológicos, donde el rumbo económico, el rol del Estado y las reformas estructurales vuelven a estar en el centro de la escena tanto en la Argentina como en el resto de América Latina.









