El senador nacional Pablo Yedlin pasó por nuestro programa y dejó definiciones fuertes que expusieron sin filtro la crisis de liderazgo que atraviesa el peronismo, tanto a nivel nacional como en Tucumán.
Con tono directo, Yedlin planteó que el espacio vive un momento de desorden político y falta de conducción:
“Hoy no hay una figura que ordene al peronismo. No hay alguien que pegue el grito y alinee a todos”, lanzó, dejando en evidencia la interna abierta.
En ese marco, se refirió al rol de Cristina Fernández de Kirchner, a quien reconoció como una figura central, pero con limitaciones claras:
“Cristina sigue siendo un faro para muchos, pero no puede ser candidata. Eso cambia todo el tablero”.
El senador también puso sobre la mesa los nombres que empiezan a sonar en la carrera por la reconstrucción del espacio: Axel Kicillof, Sergio Massa, Gerardo Zamora, Sergio Uñac e incluso el propio Osvaldo Jaldo. Sin embargo, advirtió que ninguno logra todavía sintetizar una conducción nacional.
Pero el punto más crítico de su análisis estuvo en el futuro del sistema electoral. Yedlin alertó que la posible eliminación de las PASO puede complicar seriamente al peronismo:
“Si no hay PASO, ¿cómo definimos los candidatos? Puede ser un problema enorme. Sin una herramienta transparente, las internas pueden terminar mal”, sostuvo.
En ese sentido, explicó que una alternativa sería una interna partidaria, pero remarcó que debería garantizar reglas claras:
“Si vamos a internas, tienen que ser limpias y con participación real. Si no, vamos a profundizar las divisiones”.
Además, llamó a una renovación del espacio con una mirada hacia el futuro:
“El peronismo tiene que ampliarse. No puede ser una vuelta al pasado. Tiene que convocar a nuevos sectores que estén en contra de este modelo, pero con una propuesta distinta”.
En clave tucumana, Yedlin también marcó la necesidad de diferenciarse con claridad del gobierno nacional de Javier Milei y de sus representantes locales:
“No podemos acompañar leyes que van en contra de la gente, como lo que pasó con universidades, el Garrahan o la reforma laboral. Hay que ser coherentes”.
Finalmente, dejó una advertencia política que resonó fuerte:
“Si el peronismo no ordena su conducción y no define una estrategia clara, va a llegar debilitado a las próximas elecciones”.
Las declaraciones de Yedlin reflejan el momento de tensión y redefinición que atraviesa el peronismo, con liderazgos en disputa, reglas electorales en discusión y la necesidad urgente de reconstruir una alternativa competitiva frente al oficialismo.









