El gobierno de Javier Milei afronta en mayo vencimientos de deuda en pesos por un total de $6,9 billones, en medio de una estrategia financiera orientada a estirar los plazos de pago hacia 2028 y 2029.
Para lograrlo, el Ministerio de Economía, encabezado por Luis Caputo, buscará sostener niveles de renovación de deuda superiores al 100% (rollover), al tiempo que profundiza la colocación de instrumentos en moneda dura para hacer frente a los compromisos.
Sin embargo, el panorama no es sencillo. Un informe de la consultora Equilibra advierte que el calendario de vencimientos en pesos “sigue apretado”. En ese sentido, señala que junio y agosto aparecen como meses críticos, con obligaciones por $14,8 y $14,9 billones respectivamente, mientras que diciembre podría alcanzar un pico cercano a los $20 billones.
En abril, el Tesoro logró un financiamiento neto de $200.000 millones y un rollover del 102,2%, marcando el cuarto mes consecutivo por encima del 100%, aunque con una leve desaceleración respecto de períodos anteriores.
Los analistas sostienen que el actual esquema de colocación de deuda cumple una doble función: por un lado, permite refinanciar vencimientos, pero por otro actúa como herramienta para absorber pesos del mercado. Este mecanismo se articula con la política del Banco Central, que emite moneda para comprar divisas, generando un excedente de liquidez que luego es retirado mediante instrumentos del Tesoro.
En un contexto de actividad económica estancada y caída del consumo, la demanda de dinero resulta insuficiente para absorber esos pesos, lo que obliga a reforzar este circuito financiero para evitar presiones inflacionarias.
No obstante, especialistas advierten sobre los límites de este esquema. La sostenibilidad del modelo depende cada vez más de las condiciones del mercado financiero y de la estabilidad política, factores que podrían verse alterados ante eventuales shocks o noticias negativas.
En cuanto a las preferencias del mercado, los inversores continúan inclinándose por instrumentos de corto plazo. En la última licitación, una LECAP a 43 días concentró el 61% de lo adjudicado, reflejando cautela y búsqueda de liquidez inmediata.
Por otro lado, el Gobierno mantiene su estrategia de financiamiento en dólares mediante la emisión de bonos como los Bonares. En ese segmento, los títulos AO27 y AO28 ya superan los 2.250 millones de dólares emitidos, con tasas que reflejan una demanda sostenida por activos en moneda extranjera.
Así, el desafío para el equipo económico será sostener el delicado equilibrio entre financiamiento, control monetario y expectativas del mercado, en un escenario donde los vencimientos siguen acumulándose y la economía real aún no muestra señales claras de recuperación.









