El crédito al sector privado en pesos volvió a mostrar señales de estancamiento durante abril, reflejando las dificultades que atraviesa la economía para recuperar dinamismo y consumo.
Según un informe de la consultora Equilibra, el financiamiento en moneda local cayó un 0,1% real sin estacionalidad durante el último mes, una vez descontado el efecto de la inflación. El dato mantiene la tendencia observada durante el primer trimestre del año, período en el que el crecimiento real prácticamente fue nulo.
El Gobierno de Javier Milei apuesta a una futura baja de tasas de interés para intentar reactivar el crédito y estimular la actividad económica, aunque por ahora los números siguen mostrando debilidad.
En el segmento empresarial, el financiamiento en pesos registró una caída real del 0,9% en abril, luego de haber crecido un 2,8% durante los primeros meses del año. El retroceso estuvo impulsado principalmente por el derrumbe de las líneas de adelantos bancarios.
Desde Equilibra señalaron que esta baja se produjo incluso en un contexto donde las tasas de interés se ubicaron por debajo de la inflación, lo que refleja la cautela de empresas y bancos frente a un escenario económico todavía incierto.
En contraste, los préstamos destinados a las familias mostraron una leve recuperación y crecieron un 0,4% real, impulsados por los créditos prendarios e hipotecarios.
Sin embargo, el consumo financiado continúa debilitado. Las operaciones con tarjetas de crédito y préstamos personales permanecen frenadas debido al incremento de la morosidad bancaria, que alcanzó niveles preocupantes: 11,6% en tarjetas y 13,8% en préstamos personales.
En paralelo, el crédito en moneda extranjera tuvo un comportamiento mucho más dinámico. Durante abril creció un 6,9% real, favorecido por la estabilidad cambiaria y el aumento de depósitos en dólares.
Los préstamos en dólares para empresas avanzaron un 7,1%, mientras que los destinados a familias crecieron un 5,6%. El informe destacó además que, por primera vez, comenzaron a registrarse financiaciones personales en moneda extranjera a partir de cambios regulatorios recientes.
Pese a este escenario mixto, el sistema financiero mantiene expectativas moderadas para los próximos meses. Según las proyecciones del sector, no se esperan grandes cambios en la oferta de crédito durante el segundo trimestre, aunque los bancos confían en una leve mejora de la demanda, especialmente desde el sector comercial.
El comportamiento del crédito aparece hoy como uno de los principales termómetros de la economía real, en un contexto donde la caída del consumo, el deterioro de ingresos y la cautela empresarial siguen condicionando cualquier recuperación sostenida.









