El Gobierno nacional puso el foco en el dato de inflación núcleo correspondiente a abril, que se ubicó en 2,3%, y aseguró que representa una señal positiva sobre la evolución de la economía y el proceso de desaceleración inflacionaria.
Desde el Ministerio de Economía de Argentina remarcaron que este indicador es seguido de cerca tanto por el mercado como por el equipo económico porque excluye precios regulados y estacionales, permitiendo medir con mayor precisión la tendencia de fondo de los precios.
Según destacaron en Casa Rosada, el hecho de que la inflación núcleo haya quedado por debajo del Índice de Precios al Consumidor general —que fue del 2,6% en abril— es interpretado como una señal de estabilización de la nominalidad de la economía.
En paralelo, los precios estacionales registraron una suba del 1,9%, mientras que los regulados avanzaron 3,5%, impulsados principalmente por tarifas y combustibles.
Dentro del oficialismo sostienen que la estabilidad cambiaria, la fuerte reducción de la emisión monetaria y la caída del consumo ayudaron a contener las remarcaciones en distintos sectores.
Además, el Gobierno considera que el resultado de abril consolida el sendero de desaceleración iniciado en los últimos meses y fortalece las expectativas oficiales para el segundo trimestre del año.
Según los datos difundidos por el INDEC, la inflación acumuló un 12,3% en el primer cuatrimestre de 2026 y alcanzó el 32,4% interanual.
En el entorno presidencial remarcan además que el dato de abril fue el más bajo desde mediados de 2020, si se excluyen los meses atravesados por los congelamientos de precios aplicados durante la pandemia.









