Con la reelección de Javier Milei como gran objetivo, La Libertad Avanza comenzó a delinear su estrategia electoral para 2027.El oficialismo buscará cerrar acuerdos con gobernadores aliados, disputar provincias peronistas y garantizar mayorías legislativas para profundizar su proyecto político. Tucumán aparece entre los territorios clave en negociación.
Aunque todavía falta más de un año para el cierre formal de alianzas, en la Casa Rosada ya empezó la carrera política hacia 2027. El armado encabezado por Karina Milei avanza en silencio con un doble objetivo: garantizar la reelección presidencial de Javier Milei y consolidar poder en el Congreso.
Según trascendió, la secretaria general de la Presidencia ya trabaja junto a Eduardo “Lule” Menem y el ministro del Interior, Diego Santilli, en una ingeniería electoral que combinará candidatos propios y acuerdos con gobernadores aliados.
La estrategia libertaria apunta especialmente a las provincias gobernadas por el peronismo. Allí, La Libertad Avanza buscará competir directamente para quedarse con las gobernaciones. En ese listado aparecen Buenos Aires, Formosa, La Rioja, La Pampa y Tierra del Fuego.
Pero además, el oficialismo ya analiza acuerdos políticos en distritos considerados “permeables a entendimientos”. En ese grupo figura Tucumán, donde la relación con el gobernador Osvaldo Jaldo es observada con atención desde Balcarce 50.
La situación tucumana aparece atravesada por la fuerte interna del peronismo entre los sectores de Jaldo y Juan Manzur, algo que el oficialismo nacional sigue de cerca mientras busca sostener apoyos legislativos para avanzar con reformas clave en el Congreso.
En paralelo, La Libertad Avanza pretende fortalecer sus alianzas con mandatarios de buen vínculo con la Casa Rosada, como Alfredo Cornejo en Mendoza, Leandro Zdero en Chaco y Rogelio Frigerio en Entre Ríos.
Sin embargo, dentro del propio oficialismo también existen diferencias sobre cómo construir esos acuerdos. Mientras el sector político de Karina Milei apuesta a consolidar territorialidad propia, desde el entorno de Santiago Caputo consideran necesario avanzar en pactos más amplios para garantizar gobernabilidad y blindar el proyecto libertario.
La tensión interna también se mezcla con la estrategia legislativa. En el Gobierno reconocen que primero necesitan ordenar el Congreso y aprobar reformas políticas como la eliminación definitiva de las PASO, la profundización de la Boleta Única de Papel y cambios en el sistema electoral.
En el oficialismo ya hablan de una futura “elección de modelos de país” más que de nombres propios. Y aunque las definiciones finales llegarían recién después del Mundial 2026, en la Casa Rosada saben que la carrera hacia 2027 ya empezó.









