Frente al fuerte crecimiento del endeudamiento y la dificultad de muchas familias para afrontar sus compromisos financieros, el Banco Nación presentó nuevas líneas de préstamos destinadas a refinanciar saldos de tarjetas de crédito y reorganizar deudas personales.
La medida apunta especialmente a clientes que perciben sus haberes en la entidad y necesitan aliviar la presión económica generada por las altas tasas de interés y el aumento del costo de vida.
Entre las herramientas anunciadas se encuentra una línea de “Consolidación de deudas”, que permite unificar compromisos financieros tanto del propio banco como de otras entidades, con plazos de hasta 72 meses y una tasa preferencial.
Además, el Banco Nación habilitó planes de refinanciación para tarjetas de crédito con hasta 90 días de atraso, ofreciendo cuotas más extensas para facilitar el cumplimiento de los pagos y evitar una mayor acumulación de deuda.
Según datos oficiales del Banco Central, la morosidad de las familias argentinas alcanzó el nivel más alto de los últimos 15 años, impulsada principalmente por el incremento de atrasos en préstamos personales y tarjetas de crédito.
En este escenario, el Banco Nación busca impulsar alternativas que permitan una administración más ordenada y sostenible de la economía familiar, al tiempo que intenta fomentar programas similares en otras entidades financieras.
La iniciativa también surge luego de las declaraciones del presidente del Banco Central, Santiago Bausili, quien sostuvo que la crisis de endeudamiento debía ser afrontada por el sistema financiero sin rescates estatales directos.
Para los casos de clientes con atrasos mayores a los 90 días, la entidad informó que existen opciones especiales con plazos de financiación aún más amplios, buscando evitar que las familias queden excluidas del sistema financiero.









