Un reciente informe elaborado por especialistas del Instituto Interdisciplinario de Economía Política (IIEP) advirtió que el empleo formal continúa por debajo de los niveles registrados al inicio de la gestión de Javier Milei y que el salario mínimo perdió casi el 40% de su poder adquisitivo desde noviembre de 2023.
De acuerdo con el relevamiento, en febrero de 2026 había aproximadamente 10 millones de trabajadores asalariados registrados en todo el país, incluyendo empleados del sector privado, público y de casas particulares.
Si bien durante febrero se registró una leve recuperación de 8.000 puestos de trabajo luego de nueve meses consecutivos de caída, los números generales continúan mostrando un saldo negativo.
En comparación con febrero de 2025, el empleo formal registra una pérdida de 106.000 puestos de trabajo, mientras que respecto de noviembre de 2023 la caída alcanza los 290.000 empleos, equivalente a una reducción del 3%.
El estudio señala además que el nivel actual de empleo registrado es similar al observado a mediados de 2022, reflejando el impacto de la desaceleración económica sobre distintos sectores productivos.
Entre las actividades más afectadas aparecen nuevamente la industria manufacturera y el comercio, que continúan encabezando la pérdida de puestos laborales. Ambos sectores vienen registrando una contracción sostenida de la actividad económica y muestran dificultades para recuperar los niveles de empleo previos.
La construcción, por su parte, dejó de crecer luego de algunos meses de recuperación y mantuvo sin cambios la cantidad de trabajadores registrados durante febrero.
Otro dato destacado del informe es que las pequeñas empresas siguen siendo las más golpeadas por la situación económica, mientras que las grandes compañías lograron incrementar levemente sus plantillas de personal.
El salario mínimo perdió casi el 40% de su poder de compra
El trabajo también pone el foco en la evolución de los ingresos y advierte que el Salario Mínimo, Vital y Móvil acumula una pérdida real del 39,3% respecto de noviembre de 2023.
Los especialistas recuerdan que el deterioro comenzó con fuerza tras la devaluación y la aceleración inflacionaria registrada a fines de 2023 y principios de 2024, cuando el salario mínimo sufrió caídas históricas en términos reales.
Aunque en algunos períodos posteriores los aumentos nominales lograron acompañar parcialmente la inflación, la recuperación fue insuficiente para revertir la pérdida acumulada.
Según el informe, el salario mínimo de abril de 2026 se encuentra incluso por debajo de los niveles registrados antes de la crisis de 2001 y representa apenas un tercio del valor máximo alcanzado en septiembre de 2011.
Los investigadores concluyen que, pese a algunos signos de estabilidad en determinados indicadores económicos, el mercado laboral continúa enfrentando importantes desafíos vinculados al empleo, los ingresos y la recuperación del poder adquisitivo de los trabajadores.









