La administración de Javier Milei avanza con una nueva fase del ajuste estatal y ya comenzó a desplegar equipos del Ministerio de Desregulación y Transformación del Estado en distintas áreas del Gobierno para evaluar nuevas reducciones de personal.
Según trascendió desde la Casa Rosada, funcionarios del equipo que conduce Federico Sturzenegger recorren ministerios y organismos nacionales con el objetivo de analizar la cantidad de empleados, las funciones que desempeñan y determinar si esas tareas pueden realizarse con una estructura más reducida.
La señal política es clara: la motosierra sigue en marcha. En distintos despachos oficiales reconocen que el Gobierno pretende profundizar el ajuste durante la segunda mitad del año y avanzar con nuevos recortes en la administración pública nacional.
Mientras algunos funcionarios sostienen que las metas de reducción del gasto son alcanzables sin mayores inconvenientes, otros advierten que una nueva ola de despidos podría afectar el funcionamiento de áreas sensibles del Estado y generar complicaciones en la gestión cotidiana.
La reacción sindical no tardó en llegar. Desde la Asociación Trabajadores del Estado, su secretario general, Rodolfo Aguiar, anticipó un escenario de fuerte confrontación y reclamó la reapertura inmediata de las negociaciones salariales.
Por su parte, desde la Unión del Personal Civil de la Nación expresaron preocupación por la continuidad de los despidos y denunciaron una pérdida sostenida del poder adquisitivo de los trabajadores estatales.
En el gremio remarcan que muchos de los empleados desvinculados contaban con más de una década de experiencia y habían aprobado las evaluaciones impulsadas por el propio Gobierno nacional.
Con la economía como principal bandera política de la gestión libertaria, la Casa Rosada apuesta a sostener el ajuste fiscal como eje central de su programa. Sin embargo, la profundización de los recortes amenaza con abrir un nuevo frente de conflicto con los sindicatos estatales en la antesala de la campaña electoral y en medio de un escenario social cada vez más sensible.









