Aunque desde el Gobierno intentan mostrar una imagen de unidad, la tensión entre el asesor presidencial Santiago Caputo y el presidente de la Cámara de Diputados, Martín Menem, sigue lejos de resolverse.
Según trascendió desde distintos sectores de La Libertad Avanza, la disputa interna que salió a la luz tras un polémico mensaje de la cuenta «Periodista Rufus» no terminó, sino que atraviesa una etapa de pausa estratégica.
Fuentes del oficialismo aseguran que entre ambos dirigentes no hubo ningún acuerdo de reconciliación ni una tregua formal. Por el contrario, sostienen que existe un “stand by” en el conflicto mientras el Gobierno busca concentrarse en la agenda económica y en instalar el mensaje de recuperación impulsado por el presidente Javier Milei y el ministro de Economía, Luis Caputo.
En las últimas reuniones de la mesa política oficialista hubo encuentros entre ambos referentes, aunque sin cruces públicos ni señales de acercamiento. La estrategia actual parece ser evitar que la interna vuelva a ocupar el centro de la escena en un momento donde la Casa Rosada intenta fortalecer el discurso de estabilidad económica.
Dentro de Las Fuerzas del Cielo, el espacio político alineado con Santiago Caputo, existe la percepción de que los dirigentes vinculados a la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei, conservan un respaldo político que les permite sortear conflictos internos sin mayores consecuencias.
En ese contexto también aparece el nombre del vocero presidencial y jefe de Gabinete, Manuel Adorni, quien atraviesa cuestionamientos judiciales vinculados a la evolución de su patrimonio. Sin embargo, dentro del oficialismo aseguran que cuenta con el respaldo total de Karina Milei.
Pese al silencio público, en el entorno libertario reconocen que la disputa entre Caputo y Menem continúa abierta y que cualquier nuevo episodio podría reactivar el conflicto.
Por ahora, la orden parece ser evitar exposiciones innecesarias y resolver las diferencias puertas adentro. Una definición que el propio Martín Menem resumió con una frase que ya se repite dentro del oficialismo: “Los problemas se resuelven en el vestuario y no en la cancha”.









