La tensión dentro de La Libertad Avanza volvió a quedar expuesta luego de la sesión en la que el oficialismo consiguió la aprobación de 74 pliegos judiciales. A cuatro días de aquella jornada, distintos sectores de la Casa Rosada expresaron su malestar con la senadora Patricia Bullrich, a quien responsabilizan por haber tomado decisiones sin consultar previamente al Poder Ejecutivo.
El foco de las críticas está puesto en la postergación del tratamiento de la denominada Ley de Inviolabilidad de la Propiedad Privada, una iniciativa impulsada por el ministro Federico Sturzenegger. Desde sectores del oficialismo sostienen que existían los votos necesarios para avanzar con la sanción y cuestionan la estrategia adoptada por la titular del bloque libertario.
“Se encargó de transmitir que no estaban los votos cuando los números daban”, señalaron fuentes cercanas a la mesa política del oficialismo, donde consideran que la decisión terminó condicionando el desarrollo de la sesión.
Dentro del oficialismo también circula la versión de que la postergación habría estado vinculada a la aprobación del pliego de la jueza María Verónica Michelli, uno de los temas que generó mayor controversia en la Cámara Alta durante las últimas semanas.
Sin embargo, desde el entorno de Bullrich rechazan esa interpretación y aseguran que el bloque no contaba con las mayorías necesarias para garantizar la aprobación del proyecto. Según explicaron, la legisladora evitó llevar adelante una votación cuyo resultado no estaba completamente asegurado.
La disputa volvió a exponer diferencias entre la senadora y algunos sectores cercanos a Karina Milei, pese a los intentos recientes por mostrar una imagen de unidad dentro del espacio gobernante.
En paralelo, continúan las negociaciones para intentar reunir los votos necesarios que permitan avanzar con la Ley de Inviolabilidad de la Propiedad Privada. Mientras algunos referentes sostienen que cuentan con 35 apoyos confirmados, otros afirman que el proyecto ya tendría el piso necesario para alcanzar la mayoría requerida en el Senado.
Más allá de las distintas versiones, el episodio volvió a reflejar las tensiones internas que atraviesan al oficialismo y que se profundizan a medida que comienzan a aparecer los primeros movimientos de cara al escenario electoral de 2027.
Lejos de responder públicamente a las críticas, Bullrich optó por mantener su estilo habitual y difundió un video en redes sociales que rápidamente generó repercusión política. La senadora, que esta semana cumplirá 70 años, volverá a compartir mesa con los principales referentes del Gobierno en una reunión que promete estar marcada por las diferencias que siguen latentes dentro de La Libertad Avanza.









