La Libertad Avanza consiguió este miércoles postergar por una semana la sesión del Senado donde la oposición buscará aprobar la interpelación del jefe de Gabinete, Manuel Adorni. Sin embargo, el oficialismo no logró desactivar la ofensiva política y ahora el Gobierno de Javier Milei dispone de apenas quince días para resolver si sostiene al funcionario o le pide la renuncia.
La sesión fue reprogramada para el 25 de junio y, si prospera el proyecto, Adorni deberá responder el 2 de julio ante el Senado, el mismo día en que está previsto que presente su informe de gestión. En ese escenario, también podría quedar expuesto a una moción de censura.
La decisión se tomó durante la reunión de Labor Parlamentaria, luego de una extensa negociación encabezada por la presidenta del bloque de La Libertad Avanza, Patricia Bullrich, con representantes de la UCR, el PRO y los bloques provinciales. Los sectores dialoguistas aceptaron otorgar una semana más de plazo, pero dejaron en claro que no están dispuestos a seguir dilatando una definición sobre la continuidad del jefe de Gabinete.
Bullrich confirmó que la incorporación del proyecto de interpelación fue impulsada por la oposición y remarcó que La Libertad Avanza no acompañará la iniciativa. No obstante, admitió que si reúne la mayoría absoluta requerida por la Constitución, la interpelación podrá concretarse antes o después del informe de gestión.
Desde el PRO endurecieron su postura. El presidente del bloque, Martín Goerling Lara, aseguró que «la permanencia de Manuel Adorni no da para más» y adelantó que su espacio acompañará un eventual pedido de censura o remoción si el funcionario no brinda explicaciones satisfactorias sobre su patrimonio.
Los votos
La oposición ya tendría asegurados al menos 25 votos propios para impulsar la interpelación. A ese número podrían sumarse los tres senadores de Convicción Federal, vinculados a los gobernadores Gustavo Sáenz (Salta) y Raúl Jalil (Catamarca), además de una parte importante del bloque radical y dos legisladores del PRO.
También podrían acompañar los dos representantes de Santa Cruz, los dos integrantes de Provincias Unidas, una senadora salteña, dos legisladores del Frente de la Concordia, un senador de Despierta Chubut y otro de Neuquinidad.
Con ese escenario, el oficialismo enfrenta una cuenta regresiva política: evitar que la oposición alcance la mayoría absoluta o resolver el futuro de Adorni antes de que el Senado avance con una interpelación que podría derivar en la primera moción de censura contra un jefe de Gabinete desde la reforma constitucional de 1994.








