El dirigente Raúl Ferrazano planteó la necesidad de transformar Yerba Buena en una Smart City, un modelo de gestión que, según explicó, debe priorizar el uso de la tecnología para resolver los problemas cotidianos de los vecinos y mejorar la calidad de vida.
Ferrazano sostuvo que una ciudad inteligente «no es la que tiene más tecnología, sino la que utiliza la innovación para brindar soluciones concretas», y remarcó que el desafío pasa por abandonar la improvisación para avanzar hacia una planificación de largo plazo.
En ese sentido, propuso impulsar políticas públicas orientadas a la movilidad inteligente, la digitalización de los trámites municipales, la incorporación de herramientas modernas para la seguridad, el cuidado del ambiente, la participación ciudadana y una mayor integración social.
El dirigente señaló que existen experiencias exitosas en ciudades como Godoy Cruz, Vicente López, San Isidro y Medellín, donde la combinación de planificación, innovación y decisión política permitió modernizar la gestión municipal y acercar soluciones más eficientes a los ciudadanos.
«Yerba Buena tiene todas las condiciones para convertirse en la ciudad más moderna del norte argentino», afirmó Ferrazano, quien consideró que el crecimiento de la ciudad exige pensar un modelo de desarrollo sustentable y con visión de futuro.
Finalmente, aseguró que el objetivo debe ser construir una ciudad preparada para las próximas décadas, con una gestión basada en datos, tecnología y sensibilidad social, poniendo siempre en el centro las necesidades de los vecinos.








