El comienzo de julio traerá una nueva actualización de precios regulados que impactará de lleno en el bolsillo de las familias argentinas. A partir del próximo mes entrarán en vigencia incrementos en alquileres, medicina prepaga, transporte público, tarifas de servicios y cuotas de colegios privados, en el marco del esquema de actualización que toma como referencia la inflación y otros índices oficiales.
Uno de los aumentos más significativos será el de los alquileres firmados bajo la antigua Ley de Alquileres, que tendrán un ajuste anual del 31,54% según el Índice de Contratos de Locación (ICL). En tanto, los contratos con actualización por IPC aplicarán subas de acuerdo al período pactado, con incrementos que oscilan entre el 8,1% y el 16,7%.
En el transporte público también habrá modificaciones. En la provincia de Buenos Aires el boleto mínimo de colectivo superará los $1.000 tras un incremento del 4,1%, mientras que en la Ciudad de Buenos Aires aumentarán tanto el colectivo como el subte, en el marco del mecanismo de actualización automática vinculado a la inflación.
Las empresas de medicina prepaga también informaron nuevos ajustes para julio. Las cuotas subirán, en promedio, alrededor del 2,9%, porcentaje que supera la inflación registrada en mayo, luego de la desregulación del sector.
En materia de servicios públicos, las facturas de electricidad tendrán una actualización promedio del 1,5% en el AMBA, el gas aumentará cerca del 2,8% en todo el país y el servicio de agua y cloacas registrará una suba del 3% para los usuarios de AySA.
Con este nuevo esquema de incrementos, julio volverá a representar un desafío para la economía de los hogares, que deberán afrontar mayores gastos en servicios esenciales y compromisos mensuales.








