Con el inicio del receso invernal en el Congreso, el Gobierno nacional cerró el primer semestre legislativo con un saldo mixto: consiguió aprobar iniciativas consideradas estratégicas, aunque quedó lejos del ambicioso cronograma de reformas que había anunciado el presidente Javier Milei al comienzo del año.
Entre las principales conquistas legislativas se destacan la reforma laboral, los cambios a la Ley de Glaciares, el Régimen Penal Juvenil y la media sanción del Súper RIGI, destinado a promover inversiones superiores a los mil millones de dólares en sectores estratégicos como la inteligencia artificial y la biotecnología.
Sin embargo, varias de las iniciativas impulsadas por la Casa Rosada permanecen frenadas en el Congreso. Entre ellas figuran la Ley Hojarasca, la modificación del régimen de zonas frías, el proyecto de inviolabilidad de la propiedad privada, la ley anti barrabravas, la nueva Ley de Salud Mental, la derogación de la Ley de Etiquetado Frontal y la normativa para prevenir la ludopatía digital.
Desde el oficialismo reconocen que el primer semestre estuvo atravesado por dificultades políticas que ralentizaron la agenda parlamentaria, especialmente tras el impacto del caso Manuel Adorni, situación que permitió a distintos sectores de la oposición coordinar posiciones y bloquear parte del impulso reformista del Gobierno.
De cara al segundo semestre, el Ejecutivo apuesta a recuperar la iniciativa legislativa con una agenda que incluirá el Presupuesto 2027, el proyecto de reorganización del Estado conocido como «shutdown», la reforma electoral, los cambios a la Carta Orgánica del Banco Central y la nueva Ley de Sociedades, impulsada por el ministro de Desregulación y Transformación del Estado, Federico Sturzenegger.
El oficialismo confía en que, tras el receso parlamentario, el Congreso retome el tratamiento de los proyectos pendientes y permita acelerar el programa de reformas que el Gobierno considera prioritario para la segunda mitad del año.







