Argentina está a un partido de conseguir una de las hazañas más difíciles que existen en la historia del fútbol. El seleccionado dirigido por Lionel Scaloni disputará este domingo la final del Mundial 2026 frente a España con un objetivo que muy pocos equipos lograron alcanzar: conquistar dos Copas del Mundo consecutivas y transformarse en apenas el tercer bicampeón de la historia del certamen.
Desde que comenzó la Copa del Mundo en 1930, decenas de grandes selecciones dominaron distintas épocas. Alemania, Francia, Uruguay y la propia Argentina levantaron el trofeo en más de una oportunidad, pero solo dos países pudieron defender exitosamente el título obtenido cuatro años antes. Italia lo consiguió en los Mundiales de 1934 y 1938, mientras que Brasil, con la generación liderada por Pelé, hizo lo propio en Suecia 1958 y Chile 1962. Desde entonces, ninguna otra selección volvió a repetir semejante logro.
Eso explica la magnitud del desafío que tiene por delante la Albiceleste. No solo está en juego la posibilidad de sumar la cuarta estrella, sino también la oportunidad de ingresar definitivamente en un grupo reservado para las selecciones más dominantes que dio el fútbol mundial.
El camino hasta esta final volvió a demostrar por qué el ciclo encabezado por Lionel Scaloni es considerado uno de los mejores de todos los tiempos. Argentina superó con autoridad la fase de grupos y, en las instancias decisivas, volvió a mostrar una característica que se convirtió en su sello: la capacidad de reaccionar en los momentos más difíciles. Las remontadas frente a Egipto, Suiza e Inglaterra consolidaron la imagen de un equipo que nunca deja de competir y que encuentra respuestas aun cuando parece contra las cuerdas.
Pero este posible bicampeonato no sería un hecho aislado. Sería la culminación de un ciclo que comenzó a cambiar la historia del fútbol argentino con la conquista de la Copa América 2021 en el Maracaná. Luego llegaron la Finalissima frente a Italia en Wembley, el Mundial de Qatar 2022 y una nueva Copa América en Estados Unidos en 2024, una secuencia inédita que convirtió a esta generación en una de las más exitosas que vistió la camiseta celeste y blanca.
En el centro de esa historia aparece Lionel Messi. Después de años de críticas y finales perdidas, el capitán logró romper la barrera de los títulos con la Selección y terminó construyendo un legado que ya es irrepetible. A su alrededor, Scaloni consolidó un grupo que mezcla experiencia, juventud, solidaridad y una identidad futbolística muy marcada, capaz de competir contra cualquier rival y de responder en los partidos de máxima exigencia.
Del otro lado estará una España que también llega con méritos propios y que buscará sumar su segunda Copa del Mundo. Sin embargo, para Argentina el premio tiene un valor adicional. Una victoria no solo significaría volver a ser campeón del mundo, sino alcanzar un récord que permaneció inalterable durante más de seis décadas.
Si la Albiceleste derrota a España, no solo levantará nuevamente el trofeo más importante del fútbol. También se convertirá en la tercera selección de la historia en defender con éxito un título mundial, igualando una marca que hasta hoy pertenece exclusivamente a la Italia de los años treinta y al Brasil de Pelé. Un logro de semejante magnitud terminaría de colocar al ciclo de Lionel Scaloni entre los más grandes que haya conocido este deporte y confirmaría que esta generación ya no solo hizo historia para Argentina, sino también para el fútbol mundial.







