El secretario de Movilidad Urbana de San Miguel de Tucumán, Benjamín Arnedo, aseguró que el Municipio impulsa una transformación integral del sistema de transporte público, a partir de una decisión política de la intendenta Rossana Chahla de dejar de administrar la crisis y avanzar hacia un modelo basado en planificación, información y eficiencia.
Según explicó, durante los últimos meses se realizó un relevamiento integral que incluyó el análisis de recorridos, frecuencias, cobertura territorial, costos operativos, demanda de pasajeros, datos del sistema SUBE y experiencias de otras ciudades. Además, se mantuvieron mesas de diálogo con empresarios, trabajadores y especialistas para elaborar un diagnóstico técnico.
Arnedo señaló que actualmente entre el 15% y el 18% de los vecinos de San Miguel de Tucumán utiliza el colectivo como principal medio de transporte y remarcó que la reforma busca responder a las necesidades de esos usuarios.
Entre los principales problemas detectados mencionó recorridos demasiado extensos, líneas superpuestas, barrios con escasa cobertura y otros con exceso de servicios, paradas ubicadas a muy corta distancia entre sí, una organización empresarial fragmentada y la falta de información completa sobre los costos reales del sistema.
El funcionario aclaró que la iniciativa «no es un ajuste», sino un proceso de modernización destinado a optimizar recorridos, mejorar frecuencias, distribuir mejor las unidades y hacer más eficiente el uso de los recursos públicos.
Asimismo, destacó que la transparencia será uno de los pilares de la reforma, al sostener que cada peso destinado al transporte deberá ser controlado y explicado, brindando previsibilidad tanto a los usuarios como a las empresas.
Arnedo también valoró la decisión política de la intendenta Rossana Chahla, al recordar que durante su gestión se incorporó el sistema SUBE, se fortaleció el Boleto Educativo Municipal y se mejoró la infraestructura vinculada al transporte urbano.
Finalmente, informó que el Municipio abrió un período de 30 días para recibir propuestas y observaciones de empresarios, trabajadores, universidades, especialistas y usuarios antes de elaborar el proyecto definitivo, con el objetivo de construir una reforma consensuada que permita contar con un transporte público más eficiente, seguro, transparente y previsible.









