Alejandro Cruz Bazán permanece internado en el Hospital Ángel C. Padilla, en San Miguel de Tucumán, después de haber sido atacado presuntamente durante un asalto mientras esperaba un colectivo en Concepción. La investigación busca identificar al agresor y reconstruir las circunstancias del hecho.
El episodio se registró este lunes, alrededor de las 7.30, en una colectora utilizada habitualmente como parada del transporte público. Según relató la hija de la víctima, Bazán se dirigía a la Caja Popular de Ahorros para realizar un depósito cuando un joven se le acercó y comenzó a golpearlo.
La mujer explicó que en ese sector no existe una garita y que los pasajeros deben esperar los colectivos a un costado de la calle.
De acuerdo con su testimonio, el atacante golpeó a su padre en el rostro y en distintas partes del cuerpo antes de robarle. Bazán llevaba una mochila y utilizaba un bastón, elemento que, según sospecha la familia, podría haber sido empleado durante la agresión.
Esa circunstancia deberá ser corroborada por los investigadores.
Efectivos policiales que patrullaban la zona encontraron al hombre tendido en la vía pública y lo trasladaron al Hospital Regional de Concepción. Debido a la gravedad de las lesiones, los médicos resolvieron derivarlo al Padilla, donde continúa bajo atención.
Su hija afirmó que sufrió heridas de consideración en la cabeza y el rostro. Cuando pudo comunicarse con sus familiares, manifestó que sentía dolores por los numerosos golpes recibidos.
Bazán reside en el barrio San Expedito. La familia señaló que ya había sufrido anteriormente otro hecho de inseguridad, cuando fue asaltado en su vivienda.
Vecinos consultados por sus allegados dijeron que no observaron el momento del ataque. Según esos testimonios, la víctima fue encontrada sobre la calle y con el rostro ensangrentado.
Como parte de sus averiguaciones, los familiares consiguieron una grabación de una cámara de seguridad privada en la que aparece un joven en las inmediaciones del lugar. El material fue entregado a los investigadores para que determinen si la persona registrada tuvo participación en el hecho.
La familia pidió preservar la identidad de quien facilitó las imágenes. La causa continúa abierta mientras se analiza la grabación, se buscan otros registros y testimonios y se intenta individualizar al responsable.









