La situación económica ocupó un lugar central en la última reunión de Gabinete del Gobierno de Javier Milei, donde comenzó a crecer la preocupación dentro del oficialismo por la necesidad de que la recuperación de la actividad se traduzca en mejoras concretas para los ingresos de la población.
En distintos sectores de La Libertad Avanza coinciden en que el repunte de la economía debe comenzar a sentirse en el consumo y en los bolsillos de los argentinos, especialmente con la mirada puesta en las elecciones presidenciales de 2027.
Ese diagnóstico también apareció en el discurso que Milei pronunció durante el acto por el paso a la inmortalidad del general José de San Martín. Allí, el Presidente reconoció que la libertad debe mostrar resultados concretos en términos de “bienestar y prosperidad económica”.
En la misma línea se expresó la senadora Patricia Bullrich, quien reclamó públicamente “más velocidad en los resultados” de la gestión para que la recuperación pueda ser percibida por las familias.
Desde el sector que responde a Karina Milei también reconocen que la actividad económica todavía necesita acelerarse, aunque mantienen expectativas positivas para los próximos meses. En el oficialismo confían en que hacia fin de año podría comenzar a percibirse un escenario económico diferente.
Sin embargo, Milei mantiene una posición firme respecto del rumbo económico y rechaza la posibilidad de aplicar medidas con un objetivo estrictamente electoral. El Presidente sostiene que “al populismo no se le gana con más populismo” y asegura que no modificará sus principios para obtener mejores resultados electorales.
Durante una exposición ante empresarios, incluso cuestionó las afirmaciones sobre las dificultades que atraviesan las familias para llegar a fin de mes y defendió los resultados de su programa económico, aunque reconoció que todavía “falta un montón”.
El debate genera diferencias dentro del propio oficialismo. Mientras algunos dirigentes consideran necesario acelerar la llegada de resultados concretos a la economía cotidiana, el Presidente insiste en sostener el programa de reformas y evitar medidas que puedan interpretarse como un giro electoralista.
Con más de un año por delante antes de las elecciones de 2027, el Gobierno apuesta a que la recuperación económica gane velocidad durante los próximos meses y permita llegar a los comicios con una mejora perceptible en el poder adquisitivo y el nivel de actividad.









