A finales de este año comenzará a regir el Fondo de Asistencia Laboral (FAL), uno de los mecanismos incorporados dentro de la reforma laboral, que establecerá un nuevo sistema de ahorro destinado a afrontar el pago de indemnizaciones.
El esquema tendrá carácter obligatorio y prevé la creación de un fondo por cada empleador. Las empresas deberán destinar una parte de sus contribuciones patronales a instrumentos del mercado de capitales.
Para las grandes empresas, el aporte será equivalente al 1% mensual de la masa salarial, mientras que las pequeñas y medianas empresas deberán aportar el 2,5%.
El sistema comenzará formalmente en noviembre. Sin embargo, durante los primeros seis meses los recursos permanecerán acumulados dentro de los fondos creados por cada compañía. Por este motivo, recién en mayo de 2027 las empresas podrán comenzar a utilizar esos recursos para afrontar eventuales indemnizaciones laborales.
El nuevo mecanismo abre además una disputa dentro del sistema financiero por la administración de los fondos. Los empleadores podrán optar por constituir un Fondo Común de Inversión (FCI) o un Fideicomiso Financiero (FF), ambos radicados en el país y autorizados por la Comisión Nacional de Valores (CNV).
Según trascendió en el mercado, las grandes empresas y multinacionales se inclinarían principalmente por los fideicomisos financieros, mientras que las PyMEs optarían por los fondos comunes de inversión.
En ese escenario, distintas entidades financieras y sociedades especializadas comenzaron a posicionarse para administrar los nuevos recursos. Una de ellas es TMF Group, empresa multinacional de origen holandés, que busca instalarse como fiduciaria para gestionar los fondos de las compañías.
Desde la firma sostuvieron que la utilización de un fideicomiso financiero permitiría que cada empresa cuente con un patrimonio propio, trazable y protegido para afrontar futuras obligaciones laborales.
Cómo podrán invertirse los recursos
La reglamentación establece diferentes alternativas para la inversión del dinero acumulado en el Fondo de Asistencia Laboral.
Los recursos podrán colocarse en títulos públicos nacionales, deuda provincial y de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, plazos fijos y obligaciones negociables.
Sin embargo, existen importantes diferencias en los límites establecidos para cada tipo de inversión.
La deuda provincial y de la Ciudad de Buenos Aires tendrá un límite de hasta el 15%, mientras que los plazos fijos también podrán representar hasta un 15% de la cartera. Las obligaciones negociables tendrán un tope del 20%.
En cambio, la inversión en títulos públicos nacionales no contará con un límite porcentual específico, lo que permitiría que una parte significativa, e incluso la totalidad de los fondos, pueda ser destinada a deuda emitida por el Estado nacional.
Algunos especialistas estiman que el nuevo sistema podría generar un importante flujo de recursos hacia los títulos públicos y permitir al Gobierno captar hasta US$ 4.000 millones.
Además, las condiciones para invertir en deuda provincial o en empresas privadas serán más exigentes. Solo podrán acceder a esos recursos aquellas jurisdicciones y compañías que cuenten con una calificación crediticia AAA otorgada por al menos dos de las tres principales agencias internacionales: S&P, Fitch y Moody’s.
Actualmente, ninguna provincia argentina cuenta con esa calificación, con excepción de la Ciudad de Buenos Aires. Entre las empresas habilitadas se encuentran los bancos Macro, Galicia, BBVA y Santander, además de YPF, Pampa Energía, Pan American Energy y Adecoagro.
La CNV abrió una consulta pública
Aunque la fecha de implementación ya fue establecida, la Comisión Nacional de Valores abrió una instancia de consulta pública para recibir aportes y propuestas sobre la reglamentación definitiva del Fondo de Asistencia Laboral.
El período de consulta comenzó el 13 de agosto y se extenderá durante 15 días hábiles, hasta el 2 de septiembre.
Durante ese plazo, empresas, entidades financieras y otros actores interesados podrán presentar opiniones y sugerencias a través del portal institucional de la CNV.
El presidente del organismo, Roberto Silva, destacó la importancia de recibir aportes para definir la normativa definitiva y sostuvo que estos instrumentos podrían convertirse en una nueva fuente de inversión de largo plazo para el mercado de capitales argentino.
De esta manera, el Fondo de Asistencia Laboral se prepara para comenzar a funcionar en noviembre y se convertirá en uno de los principales cambios introducidos por la reforma laboral, con impacto directo tanto en las empresas como en el sistema financiero y en la forma de afrontar futuras indemnizaciones.









