La morosidad de las empresas argentinas se quintuplicó en menos de dos años, impulsada principalmente por el deterioro de la situación financiera de las pequeñas y medianas empresas, según un informe elaborado por la consultora Equilibra a partir de datos del Banco Central (BCRA).
El índice de morosidad del crédito comercial pasó de 0,7% en noviembre de 2024 a 3,7% en julio de 2026, en un contexto marcado por mayores dificultades para cumplir con las obligaciones financieras y por un endurecimiento de las condiciones de acceso al crédito.
El dato se da pese a que el financiamiento empresarial aumentó durante la gestión de Javier Milei. El stock de préstamos a empresas pasó de representar 5,7% del PBI a fines de septiembre de 2023 al 9,8% a junio de 2026.
Sin embargo, dos tercios de ese crecimiento estuvieron explicados por créditos en moneda extranjera, que aumentaron del 0,8% al 3,5% del PBI y ya representan más de un tercio del financiamiento total de las compañías.
Las PyMEs concentran el mayor nivel de incumplimiento
El informe muestra una fuerte diferencia según el tamaño de las empresas. Los créditos inferiores a $5 millones presentan una morosidad del 9,3%. Ese segmento concentra al 60% de las empresas endeudadas, aunque representa apenas el 0,2% del crédito total.
En los préstamos de entre $5 y $200 millones, la irregularidad alcanza el 7,6%, mientras que en el segmento de $200 a $3.800 millones llega al 6,6%.
En las grandes empresas, que acceden a créditos superiores a $3.800 millones y concentran el 73,8% del volumen crediticio, la morosidad es considerablemente menor: 1,8%.
Además, la cantidad de personas jurídicas con créditos en mora pasó de 16.200 a 37.482 en dos años, alcanzando al 13,4% de las firmas endeudadas. En el caso de las PyMEs con avales de Sociedades de Garantía Recíproca (SGR), las empresas en mora casi se triplicaron: pasaron de 3.354 a 9.679.
Construcción y Comercio, entre los sectores más complicados
La situación también presenta diferencias según la actividad económica. Construcción encabeza el nivel de morosidad, con 7,7%, seguida por Comercio, con 6,5%.
La Industria Manufacturera registra una mora promedio del 3,7%, aunque existen grandes diferencias dentro del sector: Textiles y Cueros llega al 14,6%, mientras que Vehículos y Transporte registra apenas 0,4%.
Entre las actividades con mejor desempeño, Minería y Energía e Intermediación Financiera presentan niveles de mora inferiores al 0,5%. El sector Agropecuario constituye una excepción entre las actividades dinámicas, con una morosidad del 4,3%.
El informe advierte que, aunque el nivel actual todavía está lejos del máximo del 8,1% registrado a comienzos de 2020, la probabilidad de que un préstamo que hoy está en situación regular termine entrando en mora ya triplica el promedio de los últimos 20 años.










