El gasto primario devengado de la Administración Pública Nacional (APN) registró hasta agosto una caída real acumulada del 32% respecto del mismo período de 2023, de acuerdo con un informe elaborado por el Instituto Argentino de Análisis Fiscal (IARAF).
El ajuste presupuestario se profundizó desde el inicio de la actual gestión con el objetivo de sostener el superávit fiscal. Sin embargo, el recorte tuvo un impacto diferente según cada partida del gasto público.
Las transferencias corrientes a las provincias fueron uno de los rubros que registraron la mayor reducción, con una caída real del 86,6% frente al mismo período de 2023.
En segundo lugar se ubicó la inversión en bienes de uso, partida que incluye la obra pública, con una disminución del 83,6%.
También se registraron fuertes bajas en las transferencias a empresas públicas y fondos fiduciarios, que retrocedieron 62,1%, mientras que las transferencias al sector privado, donde se incluyen distintos subsidios económicos vinculados a la energía y el transporte, cayeron 59,3%.
Los giros a las universidades nacionales disminuyeron 39,7%, mientras que las ayudas sociales y asignaciones familiares registraron una reducción del 30,6%. Por su parte, el gasto en personal cayó 28,9%.
En el caso de las jubilaciones y pensiones, la reducción fue considerablemente menor: 8,2% en términos reales respecto de los primeros ocho meses de 2023.
Qué partidas explican la mayor parte del ajuste
Según el análisis del IARAF, el peso de cada partida dentro del gasto total determina cuánto aporta cada una a la contracción acumulada.
Las transferencias a otras entidades del Sector Público Nacional, principalmente empresas públicas y fondos fiduciarios, explicaron el 23,6% del ajuste total.
Le siguieron los subsidios al sector privado, con el 14,9%, las ayudas sociales, con el 14,4%, y las transferencias a provincias, que representaron el 13% de la reducción total.
El informe señala que, de mantenerse la tendencia actual, el gasto de la Administración Pública Nacional finalizaría 2026 en torno al 12,4% del PBI.
De concretarse esa proyección, el gasto nacional acumularía una reducción de 5,4 puntos porcentuales del PBI respecto de 2023 y una baja de aproximadamente 14 puntos porcentuales en tres años, configurando uno de los mayores procesos de reducción del gasto público de las últimas décadas.











