Al momento de comprar carne envasada, es habitual encontrar bandejas de distintos colores. Sin embargo, el color del envase no determina la calidad, frescura ni el tipo de corte. No existe una norma sanitaria nacional que establezca un significado específico para cada color, por lo que cada supermercado puede utilizar su propio criterio comercial.
La bandeja negra suele utilizarse para presentar cortes que el supermercado considera premium, seleccionados o especiales. No obstante, el color negro por sí solo no garantiza una carne de mayor calidad.
La bandeja amarilla suele asociarse con promociones, ofertas, productos de consumo diario o cortes más económicos. Puede representar una buena oportunidad de precio, pero siempre es importante revisar el estado del producto y la información de la etiqueta.
La bandeja roja, en muchos comercios, se utiliza para cortes tradicionales o de línea estándar. También pueden encontrarse bandejas blancas destinadas a productos de venta habitual.
Por eso, no hay que elegir la carne únicamente por el color de la bandeja. Lo más importante es observar el corte y revisar cuidadosamente su información.
¿En qué hay que fijarse para elegir una buena carne?
Uno de los aspectos clave es el marmoleado, es decir, las pequeñas vetas de grasa blanca distribuidas dentro del músculo. Esta grasa intramuscular contribuye a que la carne resulte más tierna, sabrosa y jugosa después de la cocción.
También conviene observar que la grasa tenga un tono blanco o crema y que la carne presente un aspecto uniforme. Además, el film debería estar correctamente adherido, sin exceso de aire ni una cantidad llamativa de líquido acumulado dentro de la bandeja.
La etiqueta es fundamental
Antes de comprar, hay que revisar:
- Fecha de envasado y vencimiento.
- Nombre del corte.
- Peso neto.
- Precio por kilo y precio final.
- Número de lote.
- Datos del establecimiento o frigorífico.
- Condiciones de conservación.
En definitiva, el color de la bandeja es una herramienta comercial y no una certificación de calidad. Una bandeja negra puede tener un precio mayor por su presentación o posicionamiento, mientras que una amarilla o roja puede ofrecer una excelente relación entre precio y calidad.











