La senadora tucumana celebró la media sanción de la iniciativa que eleva el corte obligatorio de bioetanol y destacó su impacto en la industria azucarera, el empleo, las inversiones y el desarrollo productivo de la provincia.
La senadora nacional por Tucumán, Beatriz Ávila, celebró la media sanción otorgada por el Senado de la Nación al nuevo marco regulatorio de biocombustibles y aseguró que representa “un paso histórico para Tucumán, para el norte argentino y para todas las economías regionales”.
La iniciativa eleva progresivamente del 12% al 15% el corte obligatorio de bioetanol en las naftas, distribuido de manera equitativa entre la caña de azúcar y el maíz. También incrementa del 7,5% al 10% el porcentaje de biodiésel incorporado al gasoil.
Para Ávila, esta decisión tiene una importancia estratégica para Tucumán, porque fortalece una actividad estrechamente ligada a su identidad, su historia y su matriz productiva.
“Hablar de bioetanol en Tucumán es hablar de nuestra industria azucarera, de nuestros productores, de los trabajadores de los ingenios y de miles de familias que viven directa o indirectamente de esta actividad. Esta ley significa más producción, más inversiones y más trabajo para nuestra provincia”, afirmó.
La senadora explicó que el nuevo régimen brindará previsibilidad y seguridad jurídica al sector privado, dos condiciones fundamentales para promover nuevas inversiones, ampliar la capacidad productiva e impulsar la incorporación de tecnología.
“Tucumán tiene los recursos, el conocimiento y la capacidad industrial para ser protagonista de la transformación energética de la Argentina. Necesitábamos reglas claras que permitieran aprovechar todo ese potencial y proyectarlo hacia el futuro”, sostuvo.
Ávila remarcó, además, que el crecimiento de los biocombustibles permitirá agregar valor a la producción de caña de azúcar, diversificar la actividad sucroalcoholera y generar nuevas oportunidades en toda la cadena productiva.
“No se trata solamente de aumentar un porcentaje. Detrás de cada punto adicional de bioetanol hay más caña, más actividad en nuestros ingenios, más movimiento para las pequeñas y medianas empresas, más empleo y mayores posibilidades de desarrollo para el interior de Tucumán”, señaló.
También aclaró que el sector de los biocombustibles no busca competir con la industria petrolera, sino complementarla dentro de una política energética más amplia, moderna y sustentable.
“La Argentina necesita aprovechar todas sus capacidades. Los biocombustibles complementan a los combustibles tradicionales, reducen emisiones, sustituyen importaciones y permiten que nuestras provincias productoras ocupen un lugar central en la construcción de una matriz energética más equilibrada”, expresó.
La parlamentaria destacó el trabajo conjunto realizado para alcanzar los consensos que permitieron avanzar con la iniciativa.
“Trabajamos mancomunadamente, pensando en nuestras industrias, en los productores y, fundamentalmente, en los trabajadores. Defendimos una ley que contempla las distintas realidades productivas y que puede convertirse en un verdadero motor de crecimiento para Tucumán y todo el norte argentino”, manifestó.
Finalmente, Ávila pidió que la Cámara de Diputados trate el proyecto con celeridad para transformar la iniciativa en ley.
“Tucumán no puede dejar pasar esta oportunidad. Tenemos una industria con historia, conocimiento y una enorme capacidad para crecer. Ahora necesitamos que Diputados acompañe este paso y convierta esta media sanción en una política de Estado que brinde previsibilidad y desarrollo durante los próximos años”, concluyó.











