Más de 1.000 mujeres participaron de la celebración por el Día de la Madre organizada por el concejal Carlos Ale en el Club All Boys del barrio El Bosque. Con la participación de Germán Alfaro, Beatriz Ávila y referentes del Partido por la Justicia Social, el encuentro expresó una convicción: las madres de los barrios deben tener protagonismo en las decisiones sobre el futuro de San Miguel de Tucumán.
La jornada combinó música, premios y una merienda compartida con el reconocimiento a quienes sostienen sus hogares en un contexto económico difícil. Mujeres que trabajan, cuidan, hacen rendir los ingresos y se organizan para ayudar a otras familias cuando las respuestas no llegan.

El encuentro puso en primer plano una deuda política con la periferia: vivir lejos del centro no puede significar tener menos derechos. La seguridad, el alumbrado, las calles transitables y el acceso a los servicios deben ser prioridades en todos los barrios, porque esas desigualdades recaen también sobre las madres y condicionan su vida cotidiana.
Desde el espacio que integra Ale, la convocatoria reafirmó una forma de construcción política basada en la organización territorial y el contacto con los vecinos. El desafío es convertir las demandas de las mujeres en una agenda de trabajo y llevar esa representación al Concejo Deliberante.
Reconocer a las madres también exige discutir qué ciudad se quiere construir y para quiénes se gobierna. Una San Miguel de Tucumán con justicia social necesita que las mujeres de la periferia tengan voz, participación y respuestas concretas durante todo el año.











