Con una convocatoria estimada en más de 50.000 personas, el peronismo tucumano celebró el Día de la Lealtad en el Hipódromo de Tucumán. El gobernador Osvaldo Jaldo encabezó el acto junto al vicegobernador Miguel Acevedo, la intendenta Rossana Chahla y dirigentes, legisladores, funcionarios y militantes de toda la provincia, en una jornada marcada por la reivindicación de la justicia social y las definiciones electorales.
Durante su discurso, Jaldo llamó a fortalecer la unidad del peronismo, defender la gestión provincial y cuidar a los tucumanos de cara a las elecciones del 9 de mayo. “¡Hay peronismo para rato en Tucumán!”, expresó ante la multitud, antes de convocar a la militancia a trabajar para obtener un triunfo en las urnas.
El mandatario también defendió la autonomía de la provincia frente a las decisiones nacionales y reclamó a los referentes del PJ que dejen de lado sus diferencias para construir una propuesta común. “A este gobernador nadie de Buenos Aires, sea del partido que sea, le va a venir a decir lo que tiene que hacer con su provincia. ¡Tucumán está primero!”, afirmó.
El tono se endureció al cuestionar a la oposición, con críticas dirigidas a Lisandro Catalán, y responder a las versiones sobre una posible impugnación de su candidatura, en alusión a Juan Manzur. “El único candidato en Tucumán del peronismo se llama Osvaldo Francisco Jaldo”, aseguró, ratificando su postulación para los próximos comicios provinciales.
Por su parte, Miguel Acevedo defendió el papel de los trabajadores, la escuela pública y la salud pública, y cuestionó las políticas económicas nacionales por su impacto en los comercios y los ingresos familiares. Rossana Chahla, en tanto, reivindicó las banderas históricas del movimiento y sostuvo que la lealtad también significa gestionar, escuchar y dar respuestas a la población.
La concentración se convirtió en una demostración de fuerza del oficialismo tucumano, que combinó la celebración del 17 de Octubre con un mensaje electoral. Jaldo buscó mostrar unidad interna, respaldar su gestión y ratificar su liderazgo de cara a los comicios, sin dejar de lado las diferencias con sectores de la oposición y del propio peronismo.











