Un estudio basado en imágenes satelitales detectó nueve grandes focos de calor en el Gran San Miguel de Tucumán, con temperaturas superficiales superiores a los 47 °C. La investigación advierte que la distribución desigual de la vegetación influye en las diferencias térmicas de una región donde vive más de un millón de personas.
El relevamiento fue realizado por Juan Martín de Chazal, coordinador de +COMUNIDAD, en el marco del Laboratorio de Periodismo RedLab de FOPEA y Google News Initiative. El trabajo analizó 73 imágenes satelitales correspondientes a los veranos de 2023-2024, 2024-2025 y 2025-2026.
San Miguel de Tucumán concentra el principal foco de calor
Según el informe, el foco más extenso abarca más de 880 hectáreas en el centro de San Miguel de Tucumán y su prolongación hacia el este. Esta superficie representa el 72% del área caliente identificada. También se detectaron sectores críticos en Las Talitas y Banda del Río Salí.
La investigación encontró una relación significativa entre la cobertura vegetal y la temperatura superficial: las áreas con menos vegetación tienden a registrar más calor. El especialista Ezequiel Aráoz, investigador del CONICET, explicó que una diferencia de siete grados en la superficie podría representar una variación de entre tres y cinco grados en la temperatura del aire.
El estudio aclara que las mediciones corresponden a superficies como techos, calles, pavimentos y suelos, por lo que no equivalen directamente a la temperatura del aire.
Cuántos árboles hay en los municipios
Los relevamientos municipales muestran avances en el registro y la planificación del arbolado urbano. En Yerba Buena se contabilizaron 33.230 árboles entre 2022 y 2023, mientras que San Miguel de Tucumán identificó más de 142.000 ejemplares y al menos 22.540 puntos potenciales para nuevas plantaciones.
En Tafí Viejo, un relevamiento satelital contabilizó 46.532 árboles, aproximadamente la mitad ubicados en los centros de manzana. Por su parte, Banda del Río Salí impulsa el programa Banda en Verde, que incluye forestación y recuperación de espacios degradados, mientras que Las Talitas lanzó su Programa Municipal de Arbolado Urbano en abril de 2026.
El desafío: plantar donde más se necesita
Los especialistas advierten que no alcanza con sumar ejemplares. También es necesario garantizar espacio para las raíces, conservar los suelos permeables y realizar tareas de mantenimiento que permitan la supervivencia de los árboles a lo largo de los años.
Además, plantean la necesidad de coordinar políticas ambientales entre San Miguel de Tucumán, Yerba Buena, Tafí Viejo, Las Talitas, Banda del Río Salí, Alderetes y las comunas rurales, ya que el calor urbano no reconoce límites administrativos.
La investigación propone utilizar los datos satelitales para identificar las zonas prioritarias, ampliar los corredores verdes y orientar las futuras plantaciones hacia los sectores con menor cobertura vegetal.
El estudio deja una conclusión central: para reducir el calor urbano, el Gran Tucumán necesita conservar sus árboles, sumar sombra en las zonas más expuestas y planificar de manera coordinada sus espacios verdes.











