Brasil muestra dos caras cada vez más enfrentadas. Según un relevamiento del Departamento Intersindical de Asesoría Parlamentaria (DIAP), la derecha podría pasar de 248 a 260 bancas en la Cámara de Diputados, consolidando una fuerza legislativa sin precedentes y dejando al presidente Luiz Inácio Lula da Silva frente a un escenario cada vez más complejo.
El avance conservador podría facilitar el camino parlamentario de Jair Bolsonaro y profundizar las dificultades del gobierno de Lula, que ya sufrió rechazos a iniciativas importantes, entre ellas una candidatura a la Corte Suprema y la revisión de varios vetos presidenciales.
El panorama refleja una creciente polarización política, con dos sectores que representan proyectos de país cada vez más distantes.
Dos Brasiles, dos modelos y una sociedad cada vez más dividida.











