La cadena de pagos de la economía argentina continúa bajo presión. Los cheques rechazados aumentaron 6,6% respecto del mes anterior y se mantienen alrededor de las 80.000 operaciones mensuales, un nivel que refleja las dificultades de liquidez que atraviesan principalmente las pequeñas y medianas empresas.
El dato surge de un informe de Fidelitas, especializado en información crediticia y análisis de riesgo. El relevamiento también advierte que la morosidad empresarial continúa elevada y que el crédito todavía no logra recuperar el dinamismo necesario para acompañar la actividad productiva.
El escenario contrasta con una mejora de algunas variables financieras. Durante junio, el Score Económico y Riesgo Fidelitas (SERF) registró una mejora del 2,7%, impulsada por la desaceleración de la inflación, una menor presión del riesgo país y una reducción del 4,9% en la cantidad de deudores en mora respecto del récord alcanzado en mayo.
Sin embargo, desde la consultora consideran que estos avances todavía no permiten hablar de una recuperación consolidada.
La economía real sigue mostrando dificultades
El incremento de los cheques rechazados es considerado una señal de alerta sobre la capacidad de las empresas para sostener su capital de trabajo.
Entre los principales factores que explican esta situación aparecen las tasas de interés elevadas, la escasa liquidez y un mercado crediticio que todavía no logra expandirse.
Esta combinación limita las posibilidades de financiamiento de las compañías y puede llevar a postergar decisiones de inversión, crecimiento y contratación.
Félix El Idd, CEO de Fidelitas, sostuvo que algunas variables macroeconómicas comenzaron a mostrar señales de ordenamiento, pero remarcó que la economía real todavía enfrenta un escenario complejo.
La morosidad será clave durante el segundo semestre
El informe también pone el foco en la evolución de la mora. Si bien la cantidad de deudores disminuyó frente al máximo registrado en mayo, la empresa considera prematuro interpretar esa caída como un cambio definitivo de tendencia.
El costo financiero continúa siendo elevado tanto para empresas como para familias, mientras que la diferencia entre las tasas activas y pasivas dificulta la expansión de un mercado de crédito más accesible.
De acuerdo con las proyecciones de Fidelitas, una reducción sostenida de la morosidad durante el segundo semestre podría liberar recursos actualmente inmovilizados por riesgo crediticio y favorecer una disminución gradual de las tasas.
Por ahora, el panorama muestra una economía a dos velocidades: mientras algunas variables del frente financiero presentan signos de estabilización, la actividad productiva, el consumo y el crédito todavía exhiben señales de debilidad.
La evolución de la cadena de pagos y la capacidad del sistema financiero para recuperar el crédito serán, de esta manera, algunos de los principales indicadores para determinar si la economía argentina logra consolidar una recuperación durante los próximos meses.









