La inflación de septiembre habría interrumpido la desaceleración registrada en agosto y volvería a ubicarse en torno al 2%, impulsada principalmente por el aumento de los alimentos.
Las principales consultoras privadas proyectan una variación de entre 1,9% y 2%, por encima del 1,7% registrado en agosto, cuando se alcanzó el menor nivel en 14 meses.
El mayor impacto habría venido de alimentos y bebidas. Fundación Libertad y Progreso estimó una suba del 3,2% en ese rubro, mientras que C&T registró aumentos en verduras y carnes.
De confirmarse estas estimaciones, septiembre marcaría un nuevo freno en la desaceleración de la inflación y volvería a poner el foco sobre el comportamiento de los precios de los alimentos.











