El riesgo país argentino cerró este viernes en 648 puntos básicos, según el índice elaborado por JP Morgan. La suba refleja el deterioro de los bonos soberanos y vuelve a encender señales de cautela entre los operadores financieros.
La presión estuvo vinculada con el desempeño negativo de los títulos argentinos en los mercados internacionales. Los bonos en dólares registraron caídas tanto bajo legislación extranjera (Globales) como local (Bonares), afectados por una corriente vendedora que también alcanzó a otros activos de mercados emergentes.
El retroceso recortó parte de las ganancias que los títulos habían acumulado durante los primeros días de la semana y profundizó la preocupación de los inversores sobre la evolución de la deuda argentina.
En paralelo, el mercado mantiene la atención sobre las próximas señales del Gobierno respecto del programa financiero y la acumulación de reservas. Estos factores serán determinantes para evaluar si el riesgo país logra estabilizarse o continúa su tendencia alcista.
El indicador mide la diferencia entre el rendimiento de los bonos argentinos y el de los títulos del Tesoro estadounidense, considerados de menor riesgo. Una suba del riesgo país encarece el financiamiento externo y refleja una mayor percepción de riesgo sobre la deuda argentina.











