El economista Alberto Ades advirtió que la incertidumbre política y económica de cara a las elecciones de 2027 podría demorar nuevas inversiones en Argentina. Según explicó, los empresarios y los mercados necesitan certezas sobre la continuidad de las reglas económicas antes de comprometer grandes cantidades de capital.
Las declaraciones se conocieron luego de su exposición ante el Gabinete nacional, a la que fue invitado por el presidente Javier Milei. Su participación también había generado versiones sobre posibles cambios dentro del equipo económico, particularmente en torno a la continuidad del ministro de Economía, Luis Caputo.
En una entrevista con la Agencia Noticias Argentinas, Ades señaló que uno de los principales interrogantes para los inversores es qué sucederá con las políticas económicas después de las elecciones. En particular, mencionó la posibilidad de que un eventual cambio de gobierno implique modificaciones en el régimen cambiario y en las retenciones.
El economista consideró que los grandes proyectos vinculados con la energía y la minería probablemente mantengan su desarrollo, pero que otras inversiones podrían quedar en espera hasta conocer las primeras señales del escenario electoral.
Las dificultades de la economía y el empleo
Al analizar la situación económica, Ades destacó el equilibrio fiscal y la reducción de la inflación como algunos de los principales avances de la gestión nacional. Sin embargo, advirtió que la recuperación de la actividad todavía es desigual y que sectores como la industria, la construcción y el comercio enfrentan dificultades.
Según su diagnóstico, el principal desafío del Gobierno será conseguir que la estabilización económica se traduzca en mejoras concretas para los trabajadores, los ingresos familiares y el consumo.
En ese sentido, sostuvo que la inflación debería acercarse al 1% mensual para permitir una recuperación sostenida del poder adquisitivo. También consideró necesario reducir el riesgo país hacia los 500 puntos para facilitar el acceso al crédito y estimular nuevas inversiones.
La deuda y el financiamiento, entre las principales preocupaciones
Otro de los puntos que destacó fue la capacidad de Argentina para afrontar los compromisos de deuda previstos para 2027. Ades señaló que el país deberá hacer frente a vencimientos superiores a los 23.000 millones de dólares y que el elevado riesgo país dificulta la posibilidad de conseguir financiamiento internacional a tasas razonables.
Además, planteó la necesidad de fortalecer las reservas internacionales y generar condiciones que permitan recuperar la confianza de los mercados.
Entre sus propuestas, mencionó la posibilidad de utilizar operaciones de recompra de bonos para reducir los compromisos financieros de los próximos años.
La incertidumbre electoral y el futuro del programa económico
Para Ades, la continuidad de las reglas económicas será determinante para definir el comportamiento de los inversores. La posibilidad de cambios en las políticas cambiarias, comerciales y tributarias genera cautela, especialmente en proyectos que todavía dependen de reformas pendientes en el Congreso.
También advirtió que las diferencias entre las regulaciones nacionales y provinciales podrían generar nuevos conflictos, particularmente en sectores como la minería, donde se concentran algunas de las principales expectativas de inversión.
Finalmente, consideró que 2027 será un año clave para la economía argentina. El desafío, según su análisis, será sostener el equilibrio fiscal, recuperar el crecimiento y generar previsibilidad para que la inversión privada pueda traducirse en más actividad económica y puestos de trabajo.











