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Bienvenidos a la jungla de los acoples

 Bienvenidos a la jungla de los acoples

El 14 de mayo, los tucumanos votaremos para renovar todos los cargos electivos provinciales.

El fallido sistema «racimo»: El «acople tucumano» es un sistema de colectoras que permite que partidos distintos apoyen a un candidato a cargo ejecutivo de otro. Quienes aspiran a cargos legislativos son alentados a buscar un «sello» y unir sus boletas a la de un candidato a Gobernador de Tucumán y/o Intendente, permitiendo que un verdadero «racimo» -ya descontrolado- de partidos acoplados, traccione votos para los cargos ejecutivos.

Partidos «sellos»: A lo expuesto hay que sumarle que el sistema por el que se regulan los partidos tucumanos dificulta la democratización de los mismos, (internas cerradas; trabas para la postulación de nuevos referentes, vías para eludir los comicios partidarios, falta de control y transparencia etc.) lo que hace que la democracia interna desaparezca, y, por lo tanto, la militancia genuina, y la verdadera vida institucional.

Así, los “partidos» quedan reducidos a un sello, a tal punto que un partido pasa a ser casi un bien patrimonial de una persona determinada o un grupo, que se compra, vende o alquila, o bien una «marca» hereditaria. De este modo, la militancia se convierte en la lucha por congraciarse o pactar con grupos que dominan las estructuras partidarias, en muchos casos por contar con el manejo de cajas estatales, o por estar vinculados entre sí por relaciones de amistad o parentesco.

Ello queda evidenciado cuando observamos que la mayoría (o todos) de los partidos que participan de las elecciones, han eludido la realización efectiva de internas partidarias, pero de una manera oculta a los ciudadanos -conforme lo permite la actual redacción de la ley 5454-. Teniendo como resultado repetidos apellidos o grupos de poder, salvo honrosas y esperanzadoras excepciones.

Acopla el que tiene: Los partidos que caen en la tentación de saltearse la interna, recurren a los acoples también como una válvula de escape discrecional para contener aparte de la dirigencia excluida de un primer filtro. Pero, acceder a los acoples y que los mismos sean aceptados, también requiere negociaciones y sobre todo recursos que cuando no son propios provienen del favor de alguna estructura. Lo que se aleja de una legítima representación y contribuye a una dispersión distorsionada.

La trampa de la distorsión representativa: Según los datos de la elección del 2019,- en la sección capital -más del 33% de los votos válidos ha quedado sin representación parlamentaria. Asimismo, la mayoría absoluta que ostenta hoy el oficialismo en la cámara, es artificial ya que posee los 2/3 sin haber obtenido el 75% de los votos, mientras que JxC (segunda en cantidad de votos) fue superada en la representación parlamentaria por la tercera fuerza provincial.

Esto evidencia que incluso JxC – por entrar en la trampa del oficialismo y utilizando su lógica -, ha subestimado el daño que implica la distorsión de la representación parlamentaria en la Legislatura, órgano encargado del control republicano y desde donde debieran surgir los debates reales y democráticos estando presentes las voces de los distintos sectores políticos de la provincia. 

¿Qué se puede hacer?: El acople está en la Constitución, por ello -con esa limitación- he presentado numerosas iniciativas integrales que buscan transparentar el sistema electoral, como boleta única, reducción del acople, internas abiertas, ficha limpia, etc., propuestas que solo podremos discutir cuando como oposición – sin sacrificar las aspiraciones de ser gobierno- logremos
tener una estrategia electoral para la Legislatura.

Propusimos también la necesaria creación de una justicia electoral totalmente independiente, así como la urgente democratización y transparencia de los partidos políticos. Llevamos 40 años de democracia, quizás es tiempo de entender que no bastan las elecciones periódicas y que, como decía Ortega y Gasset, la salud de la democracia depende un mísero detalle: un buen sistema electoral. Exijámoslo.

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